Su pueblo especial: Una vida nueva

Resumen

El cristianismo no es una serie de pasos que termina con el bautismo, sino que continúa durante el resto de una vida nueva.

— Lectura bíblica recomendada: 2 Corintios 5:17

Introducción

I. Habiendo establecido los «pasos» necesarios para formar parte del pueblo especial de Dios, Su iglesia, ahora dirigimos nuestra atención a la forma de vida que la conversión exige.

II. Aunque hay responsabilidades éticas y religiosas en la vida cristiana, en esta lección nos enfocaremos en la transformación total que se espera de nosotros.

Exposición

I. La vida vieja pasada.

A. Estoy convencido de que el fracaso en crecer como cristianos tiene su raíz en la falta de comprensión de que la vida vieja debe quedar atrás.

B. La idea del cristianismo no es «reformarnos» a nosotros mismos; debemos «crucificar» nuestro viejo hombre para que Cristo nos dé vida nueva.

C. La Biblia dice que esto sucede cuando la fe, el arrepentimiento y la confesión culminan en el bautismo (Romanos 6:1-14; Colosenses 2:12-14; Gálatas 2:20; 5:24; 6:14).

D. En el principio, la humanidad fue creada para reflejar la imagen de Dios (Génesis 1:26-28); en Cristo, somos creados de nuevo con el mismo propósito (2 Corintios 5:17-21; Efesios 4:24).

E. El concepto del nuevo nacimiento expresa este mismo principio (Juan 3:3-8; 1 Pedro 1:22-25).

II. Un nuevo propósito.

A. Habiendo entendido el concepto anterior, estamos preparados para afrontar la vida con un nuevo propósito.

B. El propósito de la vida antigua era la satisfacción de los deseos egoístas (Génesis 3:1-7; Romanos 6:1-2; Santiago 1:13-15; 1 Pedro 4:1-4).

C. Pero en la conversión, el amor de Cristo se convierte en nuestra nueva fuerza motriz (2 Corintios 5:14).

D. Ya que sabemos que Él murió por nosotros, no vivimos para nosotros mismos, sino para Él (2 Corintios 5:15).

III. Una nueva búsqueda.

A. Nuestro propósito orienta nuestra búsqueda.

B. Habiendo hablado de la gloria de la salvación, Pedro comenzó a hablar rápidamente de lo que esta genera (1 Pedro 1:13-19).

1. Comienza con la búsqueda de una mente clara.

2. Continúa con la obediencia genuina.

3. Niega las pasiones necias.

4. Promueve no solo una mejor conducta, sino también el desarrollo de la santidad (Levítico 11:44; 19:2).

IV. Una nueva práctica.

A. La muerte del hombre viejo nos libera para vivir por Dios (Romanos 6:5-11).

B. Nuestra nueva creación, que genera un nuevo propósito que dirige nuestras búsquedas, se manifiesta en nuevas prácticas.

C. Una gran cantidad de pasajes del Nuevo Testamento habla de esto:

1. Todo el sermón del monte (Mateo 5-7).

2. La discusión de Pablo sobre el servicio al pecado y el servicio a la justicia (Romanos 6:1-18).

3. La descripción del nuevo hombre en Cristo (Efesios 4:20-6:9; Colosenses 3:1-4:6).

4. El contraste entre las obras de la carne y el fruto del Espíritu (Gálatas 5:19-26).

5. El contraste entre los opositores de Cristo y Sus discípulos (1 Pedro 2:1-12; 4:1-6).

Conclusión

I. Esto es lo que implica la fe que conduce al arrepentimiento, motiva la confesión y culmina en el bautismo genuino en Cristo.

II. Pero el cristianismo no es una serie de pasos que termina con el bautismo, sino que continúa durante el resto de la vida.