Su pueblo especial: La transformación de la mente y del corazón

Resumen

Para agradar a Dios, debemos dejar que Sus pensamientos se conviertan en los nuestros y transformen nuestra mente.

— Lectura bíblica recomendada: Romanos 12:1-2

Introducción

I. Jesús comenzó Su exposición ética más extensa, el sermón del monte, con un enfoque firme en el corazón, pues el corazón no transformado no es propio de Su pueblo.

II. La gente que tiene corazones y mentes mundanos no puede presentar la otra mejilla, bendecir a los enemigos, buscar y conceder perdón, autosacrificarse, renunciar a los placeres mundanos, controlar su lengua, etc.

Exposición

I. La conexión entre el corazón, la mente y las obras.

A. Nuestras acciones fluyen desde nuestro corazón (Proverbios 4:23; Mateo 12:33-37; Lucas 6:43-45).

B. Nuestros corazones son moldeados por el contenido de nuestras mentes (Mateo 6:19-24; Romanos 12:1-2).

II. Los corazones enfocados en el reino de Dios (Mateo 5:1-12).

A. Antes de presentar las demandas éticas del reino, Jesús clarificó qué tipo de corazón deben tener sus ciudadanos.

B. Puede tomar diez vidas para desarrollar estas ocho características del corazón; así que debemos comenzar hoy.

C. La palabra del Espíritu nos fortalece en este esfuerzo (Gálatas 5:22-26).

III. Las mentes transformadas (Romanos 12:1-2; Efesios 4:17-24).

A. Para reorientar radicalmente nuestro corazón, debemos transformar los pensamientos de nuestra mente.

B. La ética cristiana exige vivir con autosacrificio (Mateo 5:1-12; Romanos 12:1; Efesios 4:22).

C. El autosacrificio requiere la transformación completa de la mente (Romanos 12:2; Efesios 4:17-24).

Conclusión

I. El primer paso ético que debemos dar para vivir fielmente ante nuestro Rey es reorientar nuestros corazones según Su semejanza (cf. Filipenses 2:1-11).

II. Para ello, debemos dejar que los pensamientos de Dios se conviertan en los nuestros y transformen nuestra mente.