Su pueblo especial: Padres e hijos
| Resumen | Los padres cristianos siempre debemos honrar a Dios y promover el bien de nuestros hijos, formándolos en la piedad. |
— Lectura bíblica recomendada: Efesios 6:1-4
Introducción
I. El producto natural del matrimonio son los hijos (Génesis 1:28).
II. Al igual que en el vínculo matrimonial, el Señor tiene altas expectativas respecto de la relación entre padres e hijos.
Exposición
I. La honra del padre y de la madre.
A. La palabra «honrar» proviene del hebreo kāḇēḏ, que significa «considerar con peso fuerte», y del griego timaō, que significa «valorar, apreciar, dar honor».
B. Según la Biblia, la honra principal que debemos brindar a nuestros padres es la obediencia (Efesios 6:1-3; Colosenses 3:20), siendo la excepción las instrucciones impías (6:1).
C. La deshonra conduce a la muerte espiritual (Romanos 1:28-30; 2 Timoteo 3:1-2; cf. Éxodo 21:15, 17; Levítico 20:9; Deuteronomio 27:16; Proverbios 30:17; Mateo 15:4).
II. La crianza de hijos piadosos.
A. Los padres tienen un rol principal con varios aspectos.
B. Debemos instruir a nuestros hijos con el fin de que tengan una vida piadosa.
1. Según Malaquías 2:15, al establecer el matrimonio, Dios buscaba una descendencia piadosa.
2. Los hijos piadosos son la gloria de los padres (Proverbios 10:1; 23:15-16; 27:11; 29:3; 31:28; 1 Timoteo 2:15; 5:14; Tito 2:4-5).
3. Los padres deben criar a sus hijos en el camino del Señor.
C. Deuteronomio 6:4-9 muestra que este debe ser el enfoque en cada etapa de la crianza.
D. Para que la crianza tenga éxito, la instrucción (transmisión de los hechos) debe ir acompañada del entrenamiento (demostración de los hechos).
III. La instrucción sin destrucción.
A. Por más que intentemos, ningún padre es perfecto.
B. Los principios de la piedad han sido establecidos claramente en la Escritura, pero podemos tener dificultades para aplicarlos correctamente.
C. El Señor insta a los padres a no presionar a sus hijos de manera dañina.
D. Dos pasajes clave hablan de este peligro:
1. En Efesios 6:4, Pablo instruyó a los padres a no provocar a sus hijos a la ira.
2. En Colosenses 3:21, el apóstol indicó que el propósito es que los hijos no se desalienten.
E. Estas instrucciones tienen más sentido en su contexto:
1. En la Roma antigua, las esposas y los hijos eran esencialmente propiedad del varón.
2. En términos generales, los hijos a menudo eran tratados como una molestia (cf. Mateo 19:13-15; Marcos 10:13-16; Lucas 18:15-17).
F. Lamentablemente, muchos padres todavía tratan a sus hijos como propiedad o como una carga.
G. Debemos recordar que ellos no nos pidieron que los trajéramos al mundo, por lo que les debemos una crianza piadosa.
H. Así que, además de aprender, vivir, enseñar e instruir en piedad, debemos discernir cómo ejercer la presión para edificar, no para destruir.
Conclusión
I. Casi no hay nada más gratificante ni más desafiante que criar hijos.
II. Los hijos son una gran herencia y bendición del Señor (Salmos 127:3-5).
III. Al igual que en nuestros matrimonios, busquemos siempre honrar a Dios y promover el bien de nuestros hijos, formándolos en la piedad.
Publicado el 1 de junio de 2026 en www.ebglobal.org. Traducido por Moisés Pinedo. Título original en inglés: «His own special people: Parents and children», por Todd Houston.