La necesidad de consejo sabio

Resumen

El mundo puede brindar consejo, pero solamente Dios puede brindar en Su Palabra el consejo que es completamente bueno.

— Lectura bíblica recomendada: Proverbios 19:20

Introducción

I. Para obtener sabiduría, debemos buscar y recibir el consejo de aquellos que la tienen.

II. Algunas veces el gran engañador (Juan 8:44) causa que sea difícil discernir entre el consejo sabio y el necio (cf. 2 Pedro 3:14-18).

III. Afortunadamente, el consejo de Dios está disponible para todos (Salmos 73:24; Isaías 9:6; 28:29; Juan 16:13).

Exposición

I. La necesidad de evitar el consejo malo.

A. Las advertencias en cuanto a los consejos malos.

1. Dios siempre ha advertido a Su pueblo de los peligros potenciales del consejo malo.

2. Desde el comienzo de la historia humana, Él reveló Su sabiduría a través de los profetas que hablaron de parte Suya (Hechos 3:18-24; Hebreos 1:1).

3. Tristemente, Satanás ha usado a los falsos profetas a través de la historia para engañar a los que buscan la verdad (2 Corintios 4:3-4; 11:3-4,13-15; 2 Pedro 2:1-3).

4. La Biblia está llena de advertencias contra el consejo malo (Deuteronomio 13:1-3; Proverbios 1:10; Jeremías 23:16; Mateo 7:15-20; Efesios 4:14; Colosenses 2:4-8; Hebreos 13:9; 1 Juan 4:1).

B. Algunos casos que revelan lo terrible que es seguir el consejo malo (1 Reyes 12-13).

1. Roboam perdió diez tribus debido al consejo malo (1 Reyes 12:4-24).

2. El hombre de Dios perdió su vida debido al consejo malo (1 Reyes 13:7-26).

II. La necesidad de buscar el consejo sabio.

A. La sabiduría debe ser una búsqueda principal (Proverbios 4:5-8).

B. Su valor inmenso y sus beneficios grandiosos deben ser nuestra motivación (Salmos 1:2-3; Proverbios 3:13; 4:8-9; 8:11-12; 16:16; 19:8).

C. Pablo oró pidiendo sabiduría para que el pueblo de Dios pudiera andar de manera digna y agradable delante del Señor (Efesios 1:15-20; Colosenses 1:9-11).

III. La fuente del consejo sabio.

A. Dios brinda consejo sabio (Salmos 16:7; 73:24; Isaías 48:17-19; Santiago 1:5; 3:17).

B. El hombre bienaventurado del Salmo 1 no solamente evitó el consejo de los malos, sino también se deleitó en la ley o el consejo de Dios (vs. 2).

C. Las Escrituras contienen el consejo de Dios (Salmos 119:24; 2 Timoteo 3:16-17).

Conclusión

I. Todos recibimos el consejo de alguien.

II. Ya que hemos considerado las consecuencias de recibir el consejo malo, debemos buscar el que es bueno.

III. Se puede buscar incansablemente tal consejo en el mundo, pero el consejo que es completamente bueno se encuentra en Cristo (Colosenses 2:9-10).