Emanuel: Nuestro gran Sumo Sacerdote
| Resumen | La venida de Emanuel al mundo es una realidad que merece nuestra atención, pero más aún la razón y el logro de Su venida. |
— Lectura bíblica recomendada: Hebreos 4:14-16
Introducción
I. Aunque es importante que la gente reconozca que Cristo vino a la tierra, es más importante que medite en la razón de Su venida y en lo que logró con ella.
II. En esta lección meditaremos sobre la manera en que Su participación en nuestra humanidad nos capacita para tener una vida santa, confiando en Su intercesión como nuestro gran Sumo Sacerdote.
Exposición
I. La humildad y la exaltación de nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 2:9-15).
A. Al citar el salmo 8:4-6, el escritor de Hebreos describió la posición humana en el plan de Dios como inferior a la de los ángeles (2:5-8).
B. Su conclusión fue que, en la actualidad, la humanidad no goza de la plenitud de la posición que Dios ha querido para ella (2:8b).
C. Luego presentó a Jesús como el ser humano ideal, temporalmente inferior a los ángeles pero coronado de gloria y honra al sufrir la muerte por nosotros (2:9).
D. Observe el desarrollo de Su encarnación:
1. Él llevó muchos hijos a la gloria (2:10).
2. Se solidarizó con nuestra condición (2:11; 4:15)
3. Se convirtió en nuestro hermano (2:11-13; Romanos 8:14-17).
4. Venció la muerte y a quien la causó, y nos libró del temor a la muerte (2:14-15; cf. Génesis 3:15; Gálatas 4:4; 1 Corintios 15:50-58).
II. La misericordia y la fidelidad de nuestro Sumo Sacerdote (Hebreos 2:16-17).
A. Habiendo vencido la muerte, Jesús ascendió a la diestra del Padre (Lucas 24:50-51; Hechos 1:6-11) y Se convirtió en nuestro Sumo Sacerdote.
B. Como tal, intercede por nosotros ante Dios (2:17; 5:1; 7:23-25; 1 Timoteo 2:4-5; 1 Juan 2:1-2).
C. Su rol como Sumo Sacerdote es triple:
1. Él es el sacrificio expiatorio (1 Juan 2:2; 4:10).
2. Él es el lugar de nuestra expiación (Romanos 3:25; Hebreos 9:5).
3. Él es el Sumo Sacerdote que ofreció el sacrificio expiatorio (Hebreos 9:11-14).
III. El fortalecimiento de nuestra fidelidad (Hebreos 2:18; 4:14-16).
A. Él fortaleció la fe de la descendencia de Abraham para ayudarlos a conquistar el pecado (2:16, 18; 4:14-16; Gálatas 3:26-4:5).
B. Esta realidad tiene el propósito de:
1. Afirmar nuestra profesión (4:14; 10:19-25).
2. Afirmar Su empatía (4:15).
3. Afirmar Su ayuda (4:16).
C. Como Pablo y Juan lo expresaron, Su gracia y misericordia sirven como catalizador de nuestra fidelidad, no como licencia para el pecado (Romanos 2:4; 1 Juan 2:1).
D. Todos los que tienen esta esperanza en Él se dedicarán a purificarse, como Él es puro (1 Juan 3:1-3; cf. Juan 14:15; 15:14).
Conclusión
I. Ciertamente, la venida de Emanuel al mundo es una realidad que merece nuestra atención.
II. Pero mientras meditamos en la razón y en el logro de Su venida, nuestro sentido de asombro debe crecer.
III. Tal entendimiento, entonces, debe moldear nuestro carácter a Su imagen (2 Corintios 3:18).
Publicado el 12 de enero de 2026 en www.ebglobal.org. Traducido por Moisés Pinedo. Título original en inglés: «Emmanuel: Our great High Priest», por Todd Houston.