Emanuel: De las tinieblas a la gloria

Resumen

El reino del Mesías es una invitación a pasar de las tinieblas a la luz, de la opresión a la libertad y del temor a la paz.

— Lectura bíblica recomendada: Isaías 9:1-7

Introducción

I. Ya hemos meditado en varias verdades fundamentales relacionadas con la venida de Emanuel: la promesa de la Simiente, Su naturaleza, Su propósito y Su trabajo de intercesión por Su pueblo.

II. Concluimos enfocándonos en el cambio de destino que Él permite a Su pueblo: el paso de las tinieblas a la gloria.

Exposición

I. Las tinieblas de la rebelión (Isaías 8:1-22).

A. Isaías 8 presenta una advertencia escalofriante para Israel y Judá debido a su rebelión perpetua.

B. Con la ayuda de Siria, Israel estaba batallando contra Judá (Isaías 7:8-9; 8:3-4; 2 Reyes 16:5-6).

C. En lugar de acudir a Dios, Acaz, rey de Judá, buscó la protección de Tiglat-pileser, rey de Asiria (Isaías 8:5-6; 2 Reyes 16:7-9).

D. Por sus transgresiones, el rey de Israel y el rey de Siria serían objetivos de Asiria (Isaías 8:4-10).

E. Isaías 8 termina con una atmósfera de penumbra y tinieblas en el pueblo de Dios (8:19-22).

II. La seguridad de la restauración (Isaías 9:1-5).

A. Afortunadamente, Dios, Quien es fiel, tenía promesas que cumplir para ellos y para toda la humanidad (Génesis 3:15; 12:1-3; 22:17-18; 2 Samuel 7:10-17).

B. Los que sufrían terriblemente por su rebelión serían restaurados en el reino del Mesías.

C. Los que caminaban en tinieblas verían gran luz (cf. Juan 1:4-13; Mateo 4:12-16; Lucas 1:76-79).

D. El yugo de la esclavitud y la vara de sus opresores serían quebrados, intensificando así la alegría del pueblo de Dios (9:3-5).

III. El reino glorioso del Mesías (Isaías 9:6-7).

A. Todas estas verdades debían cumplirse en un Niño, en el Hijo que nacería de la virgen.

B. Isaías describe Su gloria primero en términos de Su persona y luego en términos de Su reino.

C. El Mesías sería conocido como:

1. Admirable, Consejero: supremo en sabiduría (cf. 1 Corintios 1:30; Colosenses 2:2-3).

2. Dios Fuerte: Emanuel, Dios con nosotros.

3. Padre Eterno: infinito en Su protección.

4. Príncipe de Paz: Promotor de la paz verdadera (Juan 14:27; 16:33; Romanos 5:1; Efesios 2:14).

D. Su reino estaría marcado por:

1. La eternidad: todas las instituciones humanas vienen y van, pero Su reino nunca terminaría ni cambiaría (cf. Hebreos 13:8).

2. Justicia y rectitud (cf. Salmos 89:14).

3. Certidumbre: el celo de Jehová de los ejércitos cumpliría esto (Génesis 18:14; Job 42:2; Lucas 1:37).

Conclusión

I. Aunque las fuentes de tiniebla y sombra puedan cambiar, la solución nunca lo hace.

II. El reino del Mesías es una invitación a pasar de las tinieblas a la luz, de la opresión a la libertad y del temor a la paz.

III. Si usted todavía no ha experimentado este cambio, sométase hoy al Rey Jesús.