Solo por un tiempo
| Resumen | Satanás solo se aleja del cristiano por un tiempo, hasta que llegue el momento oportuno y regrese a tentarnos nuevamente. |
Y cuando el diablo hubo acabado toda tentación, se apartó de él por un tiempo (Lucas 4:13).
Giulio Douhet (1869-1930) fue un general del ejército italiano que llegó a ser conocido como el «padre del poder aéreo estratégico» por sus teorías sobre el uso máximo de las fuerzas aéreas recién creadas en su época. Sus ideas, que demostraron su habilidad de liderazgo y su aguda intuición, se convirtieron en una parte fundamental de las tácticas de combate aéreo. Se puede aplicar uno de sus enunciados al principio sobre el que reflexionamos en este artículo: la necesidad de estar alertas para anticipar los planes de nuestro adversario. Douhet dijo: «La victoria sonríe a quienes anticipan los cambios en el carácter de la guerra, no a quienes esperan adaptarse después de que los cambios ocurren».
Lucas 4:1-13 narra la tentación de Jesús después de Su bautismo. Jesús salió victorioso de esa tentación satánica en el desierto. Al reconocer que ese día no celebraría la victoria, Satanás se apartó de Jesús. Esto es exactamente lo que Santiago señaló que sucederá cuando se pone la confianza en Dios (Santiago 4:7): Jesús Se había sometido a Dios y había resistido al diablo, y el diablo no tuvo más opción que retirarse. Sin embargo, Satanás no se marchó para siempre. La última frase de Lucas 4:13 nos recuerda que nunca debemos bajar la guardia en la batalla por nuestras almas; el diablo se apartó de Jesús solo «por un tiempo».
Ese día Jesús desenvainó la espada del Espíritu y derrotó al diablo (Efesios 6:17; Hebreos 4:12). A Él Le habría sido fácil sentirse satisfecho y pensar que esa sería la última vez que enfrentaría al diablo. Afortunadamente para todos nosotros, Él supo que no debía bajar la guardia en ningún momento. Como en todos los aspectos de la vida, debemos esforzarnos por imitar a Jesús, sin descuidar nuestra defensa contra el adversario. Muchos pasajes bíblicos hablan de esta necesidad, a menudo combinando la idea de la sobriedad y la vigilancia (1 Tesalonicenses 5:1-11; 2 Timoteo 4:5; 1 Pedro 1:13; 4:7; 5:8).
Aunque los ataques directos presentan muchas tentaciones y amenazas para nuestra fe, debemos cuidarnos de las temporadas de «calma» que pueden ser incluso una mayor amenaza. Cuando parece que Satanás nos ha dejado «en paz», cuando disfrutamos de tranquilidad y todo parece «normal», debemos tener cuidado de no caer en sueño espiritual. Esta realidad puede ser la razón de la exhortación de Pablo en 1 Corintios 10:12 dirigida a quienes piensan estar firmes. ¿Seríamos más cuidadosos con un león rugiente (1 Pedro 5:8) o con un supuesto ángel de luz (2 Corintios 11:12-15)? Pienso que somos mucho más susceptibles a las tentaciones sutiles que a las claras.
Ciertamente, a menudo esas épocas de aparente tranquilidad espiritual son las más peligrosas. Debemos determinar no dar ventaja al diablo en ningún momento. Siempre debemos mantenernos vigilantes, tratando de anticipar los cambios en las tácticas de nuestro adversario, para que no nos sorprenda ni atrape en sus engaños. Si actualmente nos encontramos en un periodo en el que Satanás se ha «alejado» de nosotros, debemos saber que solo lo ha hecho por un tiempo, hasta que llegue el momento oportuno y regrese a tentarnos nuevamente. Seamos diligentes.
Publicado el 16 de marzo de 2026 en www.ebglobal.org. Traducido por Moisés Pinedo. Título original en inglés: «An opportune time», en Family Matters, 1 de marzo de 2026.