Satanás: Engañador, astuto, asechador
| Resumen | Satanás no se aparece en forma de demonio con cuernos, tridente y cola puntiaguda. Él es astuto, así que no se deje engañar. |
Tal vez el poema de William Henley le haya llamado la atención porque apareció en la película Invictus, protagonizada por Morgan Freeman y Matt Damon. Mi enfoque en este artículo no es la película, sino el concepto que plantea el poema.
En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
le doy gracias al dios que fuere
por mi alma inconquistable.
En las garras de las circunstancias,
no he gemido ni he llorado.
Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada jamás se ha postrado.
Más allá de este lugar de ira y llantos,
acecha la oscuridad con su horror,
y sin embargo la amenaza de los años me halla,
y me hallará sin temor.
Ya no importa cuán estrecho haya sido el camino,
ni cuántos castigos lleve mi espalda,
soy el amo de mi destino,
soy el capitán de mi alma.
—William E. Henley
Los seres humanos somos muy arrogantes. Creemos que somos los dueños de nuestro destino; pensamos que somos los capitanes de nuestra alma. Pero un Hombre más sabio que William Henley dijo que solo hay dos amos (Mateo 6:24): Satanás es el dueño de nuestro destino y el capitán de nuestra alma, o Jesucristo es el Dueño de nuestro destino y el Capitán de nuestra alma. No hay una tercera opción.
La razón por la que creemos que somos los dueños de nuestro destino y los capitanes de nuestra alma es que Satanás es astuto. Cuando Satanás se apareció a Eva en el huerto del Edén, no lo hizo como a menudo se lo representa: como un demonio rojo con cuernos, tridente y cola puntiaguda. Satanás eligió la forma de una serpiente porque esta era considerada más «astuta» que cualquier otro animal que Dios había creado.
El Antiguo Testamento usa la palabra «astuto» en relación con el diablo aproximadamente doce veces; se traduce de varias formas: «astuto», «prudente» y «sensato». A partir de las palabras empleadas para traducir esta expresión, se puede ver que Satanás eligió la forma de la serpiente porque, por alguna razón (que la Biblia no revela), en esa forma tenía más posibilidades de convencer a Eva de desobedecer a Dios.
No, Satanás no aparece en forma de demonio con cuernos, tridente y cola puntiaguda. Él «se nos presenta» como un maestro que respetamos, un amigo que apreciamos o nuestro cónyuge a quien amamos. Satanás intenta engañarnos de la forma más astuta e ingeniosa. Esto significa que la manera en que lo engaña a usted será diferente de la manera en que me engaña a mí.
¡No se deje engañar (2 Corintios 2:11)!
Publicado el 25 de mayo de 2026 en www.ebglobal.org. Traducido por Moisés Pinedo. Título original en inglés: «Satan: Looking, lurking, and losing», en Droplets of Living Water, 12 de octubre de 2020.