El telescopio Magallanes gigante fracasará
| Resumen | Aunque el telescopio Magallanes gigante es impresionante, no podrá responder las preguntas que la Biblia responde. |
Para la Navidad de hace dos años, mi hija Ana me regaló un libro del Instituto Smithsonian sobre los 101 objetos que han contribuido a la historia de los Estados Unidos. Este es un libro fascinante, con muchas imágenes, que relata la historia de nuestro gran país y presenta inventos específicos, relacionados con esa historia, que ahora están en exhibición para las generaciones futuras.
Uno de estos objetos interesantes es el telescopio Magallanes gigante. Cuando esté terminado, será hasta doscientas veces más potente que los mejores telescopios actuales. Su sitio web[1] nos informa que se espera que descubra vida más allá de la tierra y desvele «los misterios de la materia oscura y de la energía oscura». Este enorme telescopio cuenta con financiamiento privado de al menos mil millones de dólares. Se estima que su costo total será de aproximadamente dos mil seiscientos millones de dólares. Su presupuesto inicial era de unos quinientos millones.
El telescopio está en plena construcción. Sus partes se ensamblan en treinta y seis estados y en tres países extranjeros. Hay miles de aspectos en la construcción, desde la ingeniería y la óptica hasta la manufactura. Dieciséis universidades e instituciones de investigación en Chile, Australia, Brasil, Israel, Corea del Sur, Taiwán y los Estados Unidos están involucradas en su desarrollo. Se espera que la construcción iniciada hace más de una década esté terminada para comienzos de la década de 2030.
Será interesante y emocionante ver qué podemos aprender del telescopio Magallanes gigante. Lo que no aprenderemos es lo que el Instituto Smithsonian nos dice que quizá podamos aprender. Según el libro de este instituto, el telescopio Magallanes gigante nos «ayudará a responder las preguntas humanas más profundas: ¿Dónde estamos? ¿Cómo llegamos aquí? ¿Hacia dónde podemos estar dirigiéndonos?».[2] Por supuesto, hay una respuesta más económica y confiable a esas preguntas: la Palabra de Dios. En las palabras del fallecido astrónomo de la NASA, Robert Jastrow,
[p]ara el científico que ha vivido con fe en el poder de la razón, la historia termina como una pesadilla. Él ha escalado las montañas de la ignorancia y está a punto de conquistar la cumbre más alta. Pero cuando finalmente llega al pico de la montaña, es recibido por un grupo de teólogos que han estado allí durante siglos.[3]
Cuando se complete la construcción de este enorme y costoso telescopio, veremos y aprenderemos más sobre el espacio exterior. Pero en lo que respecta al origen, propósito y destino de la humanidad, el astrónomo se dará cuenta de que este telescopio ha sido un fracaso costoso y colosal.
[1] https://giantmagellan.org.
[2] Richard Kurin, La historia de los Estados Unidos en 101 objetos [The Smithsonian’s history of America in 101 objects] (Nueva York: Smithsonian, 2013), 696.
[3] Robert Jastrow, Dios y los astrónomos [God and the astronomers] (Nueva York: Norton, 1978), 116.
Publicado el 30 de marzo de 2026 en www.ebglobal.org. Traducido por Moisés Pinedo. Título original en inglés: «The giant Magellan telescope will fail», en Droplets of Living Water, 10 de marzo de 2026.