Cuando recuerdo la cruz de Cristo, puedo ver las tres palabras de esperanza

Resumen

Al declarar: «Te reconciliaré», Dios dice: «Quiero que estés conmigo eternamente». ¡Esto es esperanza infinita!

Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados […] Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él (2 Corintios 5:19-21).

«Debemos aceptar la desilusión finita, pero nunca perder la esperanza infinita».[1] Tal esperanza infinita se expresa en tres palabras y está garantizada por la cruz de Cristo.

  1. «Perdón». Esta palabra está conectada con la cruz en pasajes como Efesios 1:7 y Colosenses 1:14, donde el apóstol Pablo señala que tenemos el perdón de los pecados por la sangre que Cristo derramó en la cruz. Significa «despedir, liberar, dejar ir, enviar fuera»;[2] en este caso, «enviar fuera el pecado» (cf. Levítico 16). Pero aunque el «perdón» es una palabra que infunde un profundo ánimo, en la cruz Dios concede una esperanza mayor.

  2. «Justificación». Esta palabra está conectada con la cruz en pasajes como Romanos 5:9, donde el apóstol señala que somos justificados por la sangre de Cristo y que, por ende, también somos salvos de la ira divina. Se puede recordar la definición del verbo «justificar» al dividirlo en la mitad («justi» y «ficar») y notar la similitud con las palabras «justo» y «testificar». En el perdón, Dios «envía fuera» nuestros pecados; en la justificación, testifica que somos justos o inocentes de ellos. Sin embargo, en la cruz Dios concede una esperanza mayor.

  3. «Reconciliación». Esta palabra está conectada con la cruz en pasajes como Romanos 5:10 y Colosenses 1:20, donde el apóstol señala que hemos sido reconciliados con Dios por la muerte de Su Hijo y la sangre de Su cruz. Con la reconciliación, Dios nos da la bienvenida a Su presencia y nos brinda una esperanza infinita.

¿Alguna vez ha pensado que, incluso con el perdón y la justificación de Dios, todavía pudiéramos carecer de esperanza eterna (cf. 1 Corintios 15:19)? Dios pudo haber dicho al hombre: «Te perdonaré, para que no tengas que pasar la eternidad en el infierno debido a tu pecado. Incluso te justificaré, para que no tengas que cargar por el resto de tu vida la culpabilidad de tus pecados. Pero eso es todo lo que haré por ti. Disfruta tu vida, pues cuando mueras, todo se acaba». Por otra parte, cuando Dios declara: «Te reconciliaré», Él junta dos partes —al hombre y a Sí mismo— y dice: «Quiero que estés conmigo»; y, ya que Dios es eterno, esto significa: «Quiero que estés conmigo para siempre». ¡Esto es esperanza infinita; esto es gracia abundante; y esto solo es posible gracias a la cruz de Cristo!

[1] Martin Luther King Jr. Fortaleza para amar [Strength to love] (Philadelphia, PA: Fortress, 1981), p. 93.

[2] Vea Joseph H. Thayer, «aphiēmi» (G863), Un léxico griego-inglés del Nuevo Testamento [A Greek-English lexicon of the New Testament] (Grand Rapids, MI: Baker, 1977), 88-89.