10 Cosas que Deseo que el Mundo Sepa en cuanto a Jesús

Resumen

Si tuviera la oportunidad de hablar a todo el mundo en cuanto a Jesús, estas serían las diez cosas que le diría sobre Él.

Si la iglesia tuviera la oportunidad de predicar un sermón a todo el mundo, ¿cuál sería? Su tema tuviera que ser “Jesús”, ya que “en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

No se ha hablado, escrito, descrito o cantado en cuanto a otra persona más que en cuanto a Jesús, pero se dice que alrededor del 50% de la población mundial todavía no sabe Quién es.[1] Se estima que, de los 7,700 millones de personas, 3,150 millones tienen poco o ningún acceso al Evangelio.[2] Incluso hay mucha confusión entre aquellos que piensan que conocen a Jesús. Él permanece siendo un enigma para una gran parte de la humanidad.

¿Qué necesita saber el mundo en cuanto a Jesús?

#1: Jesús no quiere condenarlo, sino salvarlo.

Muchos consideran el cristianismo como “La Religión del No”. Creen que apaga la diversión de la vida con sus reglas y prohibiciones. Consideran a Jesús como alguien crítico y condenatorio.

Ese no es el Jesús de la Biblia. Jesús dijo: “no he venido a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo” (Juan 12:47). “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:17).

Jesús ama a cada persona incondicionalmente. Dios lo ama sin importar lo que haya hecho—sea bueno o malo. Invita a toda persona a tener vida abundante (Mateo 11:28-30; Juan 10:10), y quiere que todos sean salvos (1 Timoteo 2:4; 2 Pedro 3:9). Su amor nunca termina (Jeremías 31:3; Juan 13:1). Nadie nos amará más de lo que Jesús nos ama.

#2: Jesús es la solución de Dios para el problema del pecado humano.

El pecado es el gran problema del hombre. Como una gota de veneno en un vaso de agua, incluso un poco contamina toda la vida y da como resultado la muerte (Santiago 2:10). El pecado es universal—“No hay justo, ni aun uno” (Romanos 3:10), y es fatal—“la paga del pecado es muerte” (Romanos 6:23). Antes de Cristo, el pecado era el problema humano sin solución.

Isaías dijo que salvar al mundo sería costoso. Debido a nuestro pecado, alguien tenía que morir—el justo por el impío (Isaías 53:5-6). En el Antiguo Testamento, un animal podía morir por el pecado de un hombre, pero eso era solamente una solución temporal (Hebreos 10:4).

Cuando Dios vio la necesidad desesperada del hombre, proveyó un Salvador (Hechos 13:23). Sacrificó a Su propio Hijo: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16). “[E]l Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo” (1 Juan 4:14).

Jesús vino a la Tierra y tuvo una vida perfecta (Hebreos 4:15), calificando como nuestro sacrificio por el pecado (un pecador no podía morir por los pecadores). Isaías escribió: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros” (53:5-6).

#3: Jesús es el Hijo de Dios.

Toda persona debe llegar finalmente a una de estas tres conclusiones posibles en cuanto a Jesús:

  • Jesús fue un mentiroso. Sus declaraciones de ser el Hijo de Dios fueron inventos deliberados y han engañado a millones de personas durante los dos milenios pasados.

  • Jesús fue un lunático. Realmente creyó que era el Hijo de Dios, pero no lo fue, así como no fue el rey de Inglaterra.

  • Jesús es el Señor. Él fue Quien dijo ser: el Mesías prometido, el Hijo de Dios y el Salvador del mundo.

La evidencia guía a la tercera conclusión. No se puede leer Mateo, Marcos, Lucas y Juan y decir que Jesús fue un hombre malo (un mentiroso) o alguien desequilibrado mentalmente (un lunático). Él hizo lo bueno (Hechos 10:38); Sus palabras fueron lógicas y articuladas. Esto solamente guía a la última conclusión: “Jesús es el Señor”.

#4: Jesús es “uno de nosotros” (el Hijo del Hombre).

“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros” (Juan 1:14). Dios pudo haber escogido enviar a Jesús al mundo como un hombre adulto y sin pecado. Él pudo haber muerto rápidamente y regresado al cielo. Sin embargo, Jesús fue concebido milagrosamente en el vientre de María como un bebé (Mateo 1:23; Lucas 1:35; cf. Isaías 7:14). Tuvo una vida común por 30 años, una vida extraordinaria por 40 meses, y una vida dolorosa por seis horas.

Así que pasó el 90% de Su existencia como una persona regular. Tuvo una familia común, tuvo un nombre común, hizo un trabajo común, comió alimento común, habló el lenguaje común y tuvo responsabilidades comunes.

#5: Jesús fue crucificado por Su propio pueblo por ser demasiado santo para ellos.

La gente religiosa (no la gente atea) mató a Jesús. No se Le condenó por hechos malos, sino, en realidad, por Su santidad. Sus “crímenes” incluyeron la compasión hacia los pecadores (Marcos 2:13-17), la sanidad en el día de reposo (Mateo 12:9-14), el desalojamiento de los cambistas del templo (Juan 2:13-16) y la aceptación de adoración (Mateo 9:18; 20:20).

Él hizo declaraciones que los líderes judíos consideraban como blasfemia. Declaró:

  • perdonar pecados (Mateo 9:1-2).

  • haber venido del cielo (Juan 6:38; 16:28).

  • que Dios Le había enviado (Juan 8:42).

  • no tener pecado (Juan 8:46; 18:23).

  • tener preexistencia (Juan 8:58).

  • ser el único camino a la salvación (Juan 3:16-18; 5:24; 6:40; 10:9; 11:25; 14:6).

  • ser el pan de vida y el pan vivo (Juan 6:35,48,51), la luz del mundo (8:12), el buen pastor (10:11,14), el camino, la verdad y la vida (14:6).

  • ser Dios (Juan 5:18; 10:30-33; 14:8-9).

Estas cosas hubieran sido blasfemias si no hubieran sido ciertas.

#6: Jesús volvió a vivir.

Jesús resucitó. Todos reconocen que la tumba contuvo en cierto tiempo el cuerpo de Jesús. Jesús murió y fue sepultado. La pregunta es: ¿Qué pasó con el cuerpo? Existen tres opciones:

  • Sus enemigos robaron el cuerpo.

  • Sus discípulos robaron el cuerpo.

  • Él resucitó.

La primera opción es descartada por el hecho de que los enemigos del cristianismo nunca presentaron el cuerpo. La predicación de la resurrección comenzó muy cerca de la tumba—en la presencia de los enemigos de Jesús. Ellos hicieron todo lo que pudieron por detener el crecimiento de la iglesia, pero nunca dijeron: “Nosotros robamos Su cuerpo. Ustedes son necios en predicar la resurrección”.

Tampoco se puede sostener la segunda opción. Primero, los creyentes no tuvieron acceso al cuerpo. La tumba de Jesús fue protegida triplemente con

  • una piedra: Los artistas ilustran una piedra en forma de disco sobre la tumba de Jesús, pero de las 900 tumbas descubiertas de ese periodo, solamente cuatro tenían piedras en tal forma. La mayoría era en forma de tapones. De cualquier forma, la entrada a la tumba estaba bloqueada.

  • una guardia. Pilato puso a guardas en la tumba.

  • un sello. El sello era la señal de que el contenido pertenecía a Roma. Cualquiera que violaba ese sello muy probablemente sería crucificado.

Segundo, los discípulos murieron por su fe. Ninguno se retractó y dijo: “Robamos el cuerpo. No sucedió ninguna resurrección. Todo fue una mentira”. La gente no muere por algo que sabe que es una mentira.

#7: Jesús edificó la iglesia y quiere que sea miembro de ella.

La única institución que perdura desde el tiempo de Jesús es Su iglesia. Él prometió: “sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18). La promesa fue cumplida en el Pentecostés después de Su resurrección (Hechos 2:1-47). La iglesia de Cristo creció rápidamente en Jerusalén, Judea y a través del Imperio Romano.

La misma iglesia todavía existe hoy. Jesús añade a cada persona que salva a Su iglesia (Hechos 2:47). De hecho, esta es la única manera de llegar a ser parte de ella. Él lo invita a aceptar los hechos del Evangelio (1 Corintios 15:1-4), obedecer a sus mandamientos (Hechos 2:38) y luego disfrutar sus promesas (Marcos 16:16). Él lo añadirá a Su iglesia donde podrá adorar y trabajar hasta que Él regrese o usted vaya a Su encuentro después de la muerte.

#8: Jesús reina sobre todo el mundo—excepto en un lugar.

Cuando Jesús ascendió al cielo (Hechos 1:9-11), también ascendió a Su trono (Salmos 24:7-10). Actualmente reina como el Rey del mundo (1 Timoteo 6:15).

Pero existen lugares de resistencia donde no se reconoce Su gobierno. Esos lugares son los corazones de los hombres cuyas puertas Él toca para recibir la bienvenida (Apocalipsis 3:20). ¿Gobierna Jesús en el corazón de usted? Él quiere que camine con Él en el viaje de su vida. Tiene grandes expectativas. Demanda ciertos comportamientos y actitudes. Establece lo que es correcto o equivocado en las Escrituras, y se Le debe dar la preeminencia sobre todas las cosas (Colosenses 1:15-20).

Como en el caso de una propuesta matrimonial, la elección es nuestra. Él no nos forzará a seguirlo, pero la vida es mejor con Él. La eternidad sin Él es inimaginable.

#9: Jesús juzgará a todos.

Él dio una descripción de la gran escena cuando el Hijo del Hombre regrese en Su gloria: “entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones; y apartará los unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y los cabritos a su izquierda” (Mateo 25:31-33). Usted estará allí; yo estaré allí; así que deberíamos prepararnos.

#10: Jesús quiere que toda persona Lo siga (Mateo 11:28-30).

Regresamos al punto en el cual comenzamos. Él está listo para salvar; es el único camino al cielo.

  • Un médico puede salvar su vida,

  • un abogado puede salvar su negocio,

  • un consejero de finanzas puede salvar sus ahorros,

  • un entrenador puede salvar su carrera atlética,

  • un psicólogo puede salvar su reputación;[3]

pero solamente Jesús puede salvar su alma (Mateo 16:26).

Referencias

[1] “La Mayor Parte del Mundo No Ha Oído el Evangelio” [“Most of the World has not Heard the Gospel”] (sine data), Bible Help, http://www.biblehelp.org/notheard.htm.

[2] “Estado del Mundo” [“State of the World”] (sine data), GFM, https://globalfrontiermissions.org/gfm.

[3] Autor Desconocido; adaptado.