¡Vea la salvación del Señor!

Resumen

Dios ofrece salvación a través de Su Hijo, pero nosotros debemos entender algunas cosas importantes en cuanto a ella.

— Lectura bíblica recomendada: Efesios 2:4-10

Introducción

I. La salvación es accesible para todos; se obtiene la salvación «por gracia…por medio de la fe» (Efesios 2:8).

II. También es importante que entendamos cuándo sucede la salvación y dónde podemos encontrarla.

Exposición

I. ¿Cuándo somos salvos?

A. Se nos concede la gracia de Dios (Efesios 2:5,8) cuando somos sepultados con Cristo en el bautismo (Colosenses 2:10-13).

B. Otros pasajes también señalan al bautismo como el momento preciso de la salvación (Hechos 2:38; 22:16; Romanos 6:3-7; Tito 3:5; 1 Pedro 3:20-21).

C. El bautismo no es importante debido a algún poder limpiador en el agua (1 Pedro 3:21; cf. 2 Reyes 5:12), sino debido al poder de Dios para levantarnos de los muertos (Romanos 6:3-4; Colosenses 2:12; 1 Pedro 3:21).

II. ¿Dónde somos salvos?

A. Dios siempre ha colocado la salvación en un lugar designado (Génesis 7:1; Éxodo 12:21-23; Números 35:14; Josué 2:18-19).

B. Dios también ha designado lugares para que los hombres Lo adoren (Levítico 9:23-24; Deuteronomio 12:1-14; 1 Reyes 9:3; Jeremías 7:12; Juan 4:20).

C. Hoy Dios ha designado a la iglesia como el lugar de salvación y adoración (Hechos 2:41-47).

D. Al final, los salvos estarán juntos para siempre con el Señor (1 Tesalonicenses 4:17; Hebreos 5:9; Apocalipsis 21:3-4).

III. ¿Es posible que una persona salva se pierda otra vez?

A. Los apóstoles y profetas enseñaron esta verdad lamentable (Gálatas 5:2-4; Hebreos 6:4-6; 2 Pedro 2:19-22).

B. Pablo señaló a Israel como prueba de este hecho (1 Corintios 10:1-12).

C. Se llega a la salvación cuando se cambia de señor, y se llega a la perdición de la misma manera (Ezequiel 18:24; Mateo 6:24; Romanos 6:16-23).

IV. ¿Qué requiere la salvación?

A. La salvación no requiere espada ni lanza (1 Samuel 17:47; Salmos 33:16-20; 44:1-8; Oseas 1:7).

B. La salvación requiere amor y sacrificio (Juan 3:16-17; 2 Corintios 1:4).

C. La salvación requiere conocimiento (Oseas 4:6; Romanos 10:1-3).

D. La salvación requiere humildad, creencia y confianza (Salmos 116:6; Romanos 10:16-18).

E. La salvación requiere arrepentimiento (Jeremías 4:14; Hechos 2:38; 2 Corintios 7:10).

F. La salvación requiere obediencia (Salmos 119:155,166; Filipenses 2:12).

G. La salvación requiere perseverancia y disciplina (Mateo 24:13; 1 Corintios 9:27).

Conclusión

I. Podemos saber que somos salvos (1 Juan 5:13).

II. No existe nada que tenga más valor que nuestras almas (Mateo 16:25-26).

III. Cuando se trata de la gente alrededor de nosotros, nuestro ejemplo puede ayudarles a ser salvos (Proverbios 23:14; Santiago 5:19-20) o perderse (1 Corintios 8:11).

IV. Jesús murió para salvar a otros (Lucas 23:35-39). ¿Cuál será su elección?