Su pueblo especial: La unión inseparable de Cristo y Su iglesia

Resumen

¿Ha sido añadido al cuerpo de Cristo de acuerdo con Sus propios términos, y está viviendo fielmente a la luz de ellos?

— Lectura bíblica recomendada: Efesios 1:22-23

Introducción

I. Esta lección aborda el imperativo de ser parte activa de la iglesia del Señor.

II. Cada vez más gente desea tener una relación con Jesús aparte de Su iglesia.

Exposición

I. Los «no afiliados».

A. La parte de la población de los Estados Unidos que marca «ninguna» en la opción de afiliación religiosa en las solicitudes es ahora el grupo más grande (28%).

B. Pero aproximadamente el 45% cree en el Dios de la Biblia.

C. Los enunciados como «Deme a Jesús, pero no a la iglesia» o «Deme el cristianismo, no a la iglesia» son muy comunes.

D. Incluso muchos que no han abandonado a la iglesia expresan la misma actitud al burlarse de su estructura, enseñanzas, prácticas, etc.

II. Las distorsiones humanas.

A. Esta actitud moderna tiene diversas razones.

B. Muchas veces proviene de sentimientos adversos hacia una organización religiosa o hacia algún cristiano.

C. Las numerosas distorsiones del plan de Dios para la iglesia generaron una división generalizada.

D. Jesús oró por la unidad para que el mundo creyera que el Padre Lo había enviado (Juan 17:20-21).

III. El propósito eterno de Dios.

A. Dividir a Cristo y Su iglesia distorsiona el propósito de la iglesia y menoscaba su valor.

B. La iglesia forma parte del propósito eterno de Dios y está destinada a glorificarlo (Efesios 3:8-11, 21).

C. Los profetas predijeron el establecimiento de la iglesia (Daniel 2:31-45; Isaías 2:2-4; Joel 2:28-32).

D. Juan y Jesús afirmaron que la iglesia o el reino estaba cerca (Mateo 3:2; 4:17).

E. Pedro confirmó su establecimiento y los términos de su ingreso (Mateo 16:18-19; Hechos 2:16-47).

IV. La ilustración de la cabeza y el cuerpo.

A. La ilustración de la cabeza y el cuerpo revela la necedad de la mentalidad mencionada anteriormente.

B. No se puede tener a Jesús sin Su iglesia, así como no se puede tener una cabeza sin cuerpo.

C. Observe la unidad de ambas cosas en el Nuevo Testamento:

1. Todos los que reciben el mensaje del evangelio son añadidos a la iglesia de Cristo (Hechos 2:47).

2. Estar en Cristo es estar en Su cuerpo (Romanos 12:5; 1 Corintios 10:17; 12:13; Efesios 5:30).

3. La iglesia es Su cuerpo, sobre el cual Cristo es Cabeza (Efesios 1:22-23; 5:23; Colosenses 1:18).

4. La iglesia es Su cuerpo, reconciliado con Dios y salvado del pecado (Efesios 2:14-16; 5:23).

D. La iglesia no salva a la gente, sino que está compuesta por todas las personas salvas.

E. La Cabeza establece los términos de ingreso y fidelidad en Su cuerpo (Juan 12:48; 8:24; Lucas 13:3; Romanos 10:9-10; Hechos 2:38; Apocalipsis 2:10).

Conclusión

I. El propósito de esta serie es identificar, a partir de la Palabra del Señor, lo que Sus términos de entrada y de fidelidad exigen de Su pueblo especial.

II. ¿Ha sido añadido al cuerpo de Cristo de acuerdo con los términos mencionados anteriormente?

III. ¿Está viviendo fielmente a la luz de esos mismos términos?