Rut: Un diamante precioso

Resumen

Así como Rut, quien sirvió a Dios fielmente, nosotros podemos ser diamantes preciosos para la gente alrededor nuestro.

— Lectura bíblica recomendada: Rut 1:14-17

Introducción

I. Es fácil leer superficialmente la historia corta de Rut.

II. Pero si solo la leemos superficialmente, nos privaremos de mucho material bíblico precioso.

III. El estudio del libro de Rut es una bendición para el crecimiento espiritual.

Exposición

I. El trasfondo del libro de Rut.

A. «Aconteció en los días que gobernaban los jueces» (1:1; cf. Jueces 21:25).

B. Un tiempo de hambruna forzó a Elimelec y su familia a ir a Moab (1:1-2).

C. En diez años, Noemí perdió todo y regresó a su hogar en agonía amarga y en un estado de vulnerabilidad intensa (1:3-7,19-21; 2:1-2).

II. La luz al final del túnel.

A. La lealtad de Rut resultaría en la restitución de Noemí (1:8-17).

B. Dios había establecido mandamientos para asegurar la satisfacción de las necesidades de las viudas (Deuteronomio 24:19-21; 25:5-10).

C. Booz mostró fidelidad ante estos mandamientos, incluso yendo más allá del deber en algunas áreas (2:3-9,14-17; 3:6-13; 4:1-13).

D. Al final, Rut y Noemí estuvieron a salvo, y Rut y Booz llegaron a ser los padres del abuelo de David (4:11-22).

III. Aplicaciones del libro de Rut.

A. Dios proveerá la satisfacción de nuestras necesidades en tiempos de dificultad.

B. Nosotros debemos servirlo a pesar de lo que otros hagan.

C. Dios puede usar a cualquiera para cumplir Su voluntad—a pesar de los antecedentes de la persona.

D. Si permitimos que Dios nos use, entonces podremos ser de servicio en Sus propósitos buenos (Romanos 8:28).

Conclusión

I. Incluso cuando parece que todo el mundo se ha extraviado, siempre hay un remanente que puede vivir de acuerdo con los propósitos de Dios.

II. Si seguimos al Señor sin importar lo que otros hagan, Él proveerá una salida.

III. Las provisiones de Dios frecuentemente llegarán del lugar que menos lo esperamos.

IV. Como Rut, con lealtad y fidelidad, nosotros podemos ser diamantes preciosos para aquellos alrededor nuestro.