El gran mandamiento

Resumen

Independientemente de lo poco o mucho que tenga, Dios requiere que Lo ame con todo su corazón, alma, mente y fuerzas.

— Lectura bíblica recomendada: Deuteronomio 6:4-5

Introducción

I. Se puede llegar a saber mucho en cuanto a la gente debido a las preguntas que hace.

II. Los cuatro grupos que interrogaron a Jesús pocos días antes de Su crucifixión tenían sus propios intereses egoístas en mente.

III. Jesús los instó a aprender a amar a Dios con todo el corazón, alma, mente y fuerzas (Marcos 12:29-30).

Exposición

I. A los fariseos, Jesús dijo: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón».

A. Este grupo nació de un movimiento que tenía el propósito de hacer que Israel recuperara su libertad de adoración según las leyes de sus padres.

B. El problema de ellos era que no ponían sus corazones en su religión (Mateo 15:3-9); ellos amaban la alabanza de los hombres más que la alabanza de Dios (Mateo 23:1-7).

C. Su hipocresía es evidente en la pregunta que hicieron a Jesús (Mateo 22:15-18).

D. Dios quiere que Lo amemos y Lo sirvamos con todo nuestro corazón (Romanos 10:9; 6:17; 2 Corintios 9:7; Efesios 5:19).

II. A los herodianos, Jesús dijo: «Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma».

A. El interés de este grupo era principalmente político; ellos querían que los judíos apoyaran a la familia de Herodes.

B. Amar a Dios con toda nuestra alma significa amarle con todo nuestro ser (cf. 1 Tesalonicenses 5:23).

III. A los escribas, Jesús dijo: «Amarás al Señor tu Dios con toda tu mente».

A. Ellos eran los maestros religiosos en el mundo judío (Mateo 2:4; 17:10).

B. De entre todas las cosas a las cuales podemos dedicar nuestra mente, la más grande es el amor a Dios (Filipenses 2:5-7; 3:19-21; 4:2,6-9).

IV. A los saduceos, Jesús dijo: «Amarás al Señor tu Dios con todas tus fuerzas».

A. Debido a sus perspectivas incorrectas (Hechos 23:8; cf. 4:2), este grupo se enfocaba en la existencia mortal y en la posición personal (Hechos 5:17).

B. Debemos dedicar celosamente nuestras fuerzas (Efesios 5:16) y nuestros talentos (Mateo 25:29) al servicio a Dios.

Conclusión

I. En contraste a estos grupos que estaban dando a Dios lo que «les sobraba», la viuda pobre dedicó todo lo que tenía (Marcos 12:41-44).

II. Sin importar lo poco que puede pensar que tiene, si ama a Dios con su todo, Él estará complacido.