La vida crucificada

Resumen

Seguir a Jesús requiere cargar nuestra cruz y tiene un precio muy alto, pero no seguirlo incluso tiene un precio más alto.

— Lectura bíblica recomendada: Mateo 16:21-28

Introducción

I. Jesús sabía que debía morir para redimir a la humanidad pecadora (Mateo 16:21-23; 20:17-19; Juan 13:18-19; cf. Mateo 26:36-46; Hebreos 5:7-9).

II. Igualmente sabía que, para seguirlo, el hombre debe hacerlo cargando su propia cruz (Mateo 16:24-26; Lucas 14:27; cf. Hechos 14:22; Romanos 6:3-7).

Exposición

I. Si alguno quiere venir en pos de mí…

A. La mayoría de la gente no desea seguir a Jesús (Juan 3:19-20).

B. Muchos que comienzan a seguirlo no continúan hasta el final (Mateo 7:13-14; Lucas 8:11-15; 14:27-33).

II. niéguese a sí mismo…

A. Los deseos egoístas ocasionan comportamientos pecaminosos (Santiago 1:13-15; 1 Juan 2:15-16).

B. Negarse a sí mismo es esencial para el discipulado fiel (Filipenses 2:4-8, 19-21).

III. y tome su cruz…

A. La cruz es un emblema de sufrimiento y vergüenza.

B. Jesús sufrió este dolor y vergüenza por nuestros pecados (Isaías 53:4-9; Hebreos 12:2; 1 Pedro 2:22-25).

C. Entonces, es apropiado que el discípulo de Jesús sufra vergüenza y dolor por Él (Juan 15:18-20; 1 Pedro 2:21; 4:1-2, 12-14).

IV. y sígame.

A. Debemos seguir el ejemplo de Jesús incluso hasta la muerte (Filipenses 2:5 et seq.; 1 Pedro 2:20-21; 1 Juan 3:16; Apocalipsis 2:10).

B. Al hacerlo, siempre estaremos donde Él está (Juan 12:25-26; 14:1-4; Apocalipsis 14:13).

Conclusión

I. Jesús dio Su vida para otorgarnos vida eterna (Mateo 20:28; Juan 10:10-15).

II. Debido a este don inefable (2 Corintios 9:15), nosotros debemos seguirlo (Juan 12:26).

III. Seguirlo tiene un precio alto (Juan 15:18-21; 1 Pedro 3:14-17; 4:1-2).

IV. Pero no seguirlo incluso tiene un precio más alto (Lucas 9:23-26; Hechos 3:23; Hebreos 10:29-31).

V. Seamos crucificados con Cristo para que así Él viva en nosotros (Gálatas 2:20).