El Discernimiento de la Voluntad de Dios

Resumen

El hombre se esfuerza por satisfacer sus propios deseos, pero Dios requiere que sometamos nuestra voluntad a la Suya.

Lectura bíblica recomendada: Romanos 12:1-2

Introducción

I. En los Estados Unidos, estamos acostumbrados a hacer todo lo que queremos hacer.

II. La noción de someter nuestra voluntad a la de otro es un concepto extraño en la sociedad que vivimos.

Exposición

I. ¿Cómo podemos discernir la voluntad de Dios?

A. Algunas veces la voluntad de Dios no nos parece tan clara como quisiéramos que lo fuera (Éxodo 17:4; 2 Crónicas 20:12; Miqueas 6:6-7).

B. Puede ser posible conocer la voluntad de Dios (Efesios 5:15-17).

C. Los judíos leían la Ley para discernir la voluntad de Dios (Romanos 2:17-20).

D. La voluntad de Dios requiere que renunciemos a la nuestra para hacer la Suya (Romanos 12:1-2; 2 Corintios 8:1-5).

II. ¿Está dispuesto a hacer la voluntad de Dios?

A. Muchos conocen la voluntad de Dios, pero rechazan conformarse a ella (Mateo 7:21; 21:28-30).

B. Muchas veces fallaremos en cumplir adecuadamente la voluntad de Dios en nuestras vidas (Romanos 7:13-25).

C. Debemos considerar a Jesús como el ejemplo fundamental de conformidad a la voluntad del Padre (Juan 4:34; 5:30; 6:38; Hebreos 10:1-10), especialmente en la escena del Getsemaní (Mateo 26:39).

Conclusión

I. Si llega a conocer la voluntad del Padre, ¿la hará?

II. Dios no está buscando que usted sacrifique algo, sino está buscando que sacrifique todo. ¿Está dispuesto a hacerlo?