Debían Haberme Oído

Resumen

En el primer siglo, muchos rehusaron oír la predicación de Pablo. ¿Haremos nosotros lo mismo, o decidiremos oírle?

Lectura bíblica recomendada: Hechos 27:9-11

Introducción

I. A nadie le gusta oír: “Te lo dije”.

II. Cuando el centurión a cargo de Pablo ignoró su consejo y ordenó que el barco zarpara y finalmente se dirigiera a una tormenta, Pablo dijo: “Habría sido por cierto conveniente, oh varones, haberme oído” (Hechos 27:21). ¿Oiremos nosotros mejor?

Exposición

I. Este centurión no fue la única persona que no oyó a Pablo.

A. Los filósofos de Atenas no le quisieron oír (Hechos 17:32).

B. Félix rehusó oírle (Hechos 24:25).

C. En cada lugar que Pablo predicó, los judíos rehusaron oírle (Hechos 13:45; 17:5; 18:12; 22:18,22).

D. El centurión escogió oír a la mayoría (Hechos 27:12).

II. Afortunadamente, el centurión decidió comenzar a oír a Pablo.

A. Oyó cada punto y mostró respeto considerable a Pablo (Hechos 27:30-32,43; 28:8-9).

B. Como el centurión, nosotros podemos decidir oír a los expertos o a la mayoría, o podemos enfocarnos en nuestra propia comodidad o en las noticias del mundo en vez de enfocarnos en la Palabra de Dios.

C. El centurión tuvo que perder toda esperanza para comenzar a oír a Pablo.

D. Los que oyeron a Pablo, y los que le oyen hoy a través de la Biblia, creerán en Jesús y Le confesarán (Romanos 10:10), serán sepultados con Él en el bautismo (Romanos 6:4), amarán a su familia cristiana (1 Corintios 6:7; 8:13) y terminarán su carrera con gozo (Hechos 20:24).

Conclusión

I. No había necesidad de que nadie muriera en ese barco ya que había palabra de esperanza del Señor.

II. No hay necesidad de que nadie de nosotros muera en pecado, pero no podemos ser salvos si escogemos nuestro propio camino. Debemos escuchar la voz de Dios.