Consejo malo: Todo sucede por una razón

Resumen

Aunque es cierto que hay una razón general para todo lo que sucede, no todo lo que sucede es la voluntad u obra de Dios.

— Lectura bíblica recomendada: Romanos 8:28-30

Introducción

I. Superficialmente, este enunciado parece ser razonable, y dependiendo de la manera en que se lo use, puede ser verdadero.

II. Sin embargo, la manera en que usualmente se lo usa se encuentra en conflicto con la Biblia.

Exposición

I. Usos erróneos de esta idea.

A. Algunos declaran que Dios causa todas las cosas que suceden.

B. Debido a este enfoque equivocado, algunas personas excusan los comportamientos pecaminosos, declarando que estos tienen una razón aceptable en los propósitos de Dios.

C. Tristemente, algunos también tratan de aliviar la tragedia al usar este enunciado.

II. Supuestos fundamentos bíblicos para esta declaración.

A. En gran parte, esta declaración tiene su origen en el entendimiento equivocado de Romanos 8:28-30.

B. La Biblia menciona que Dios puede cumplir Sus propósitos a pesar de cualquier situación.

C. Sin embargo, no apoya la filosofía determinista que sugiere que Él es la causa de todo lo que sucede.

III. La consideración del texto bíblico.

A. Romanos 8:28-30 enseña que Dios producirá el bien final para aquellos que Lo sirven.

B. Otros pasajes reiteran esta posición (Génesis 45:5-8; 50:20; 1 Corintios 10:13; 2 Timoteo 1:12; 2 Pedro 1:8-12).

C. Pero estos pasajes no enseñan que Dios es la razón de todo lo que sucede (cf. Deuteronomio 30:15-18; Josué 24:15; 1 Timoteo 2:4-5; 2 Pedro 3:9).

IV. Implicaciones prácticas de esta declaración.

A. Si Dios causa todo, entonces Él es responsable y culpable de todo.

B. Si esta declaración es cierta, entonces también quiere decir que Dios es la causa de la maldad, el dolor y el sufrimiento.

C. De igual manera, Él también sería la causa de los comportamientos pecaminosos.

Conclusión

I. Dios sí puede producir lo bueno para Su pueblo sin importar lo que pase.

II. Pero esto no significa que Él sea la causa de todo lo que sucede.

III. Así que, aunque es cierto que hay una razón general para todo lo que sucede, no todo lo que sucede es la voluntad u obra de Dios.

IV. El pecado ha causado muchas cosas malas, no Dios (Génesis 3:14-19; Romanos 5:12).