“Y Jesús Crecía…”

Moisés Pinedo

Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres (Lucas 2:52; cf. vs. 40).

Introducción

A. Es natural que las personas crezcan físicamente. De hecho, no hay persona que viva en el mundo que no “crezca” físicamente (cabello, uñas, etc.).

B. Jesús creció complemente y perfectamente, en los cuatro aspectos principales de la vida: mentalmente, físicamente, espiritualmente y socialmente.

I. Jesús crecía mentalmente (sabiduría).

A. Aunque tenía una naturaleza divina, Jesús fue un hombre verdadero—creció en conocimiento (Lucas 2:46-47).

B. Jesús no solamente adquirió conocimiento, sino también sabiduría—la capacidad de aplicar correctamente el conocimiento adquirido (Proverbios 4:6-7).

C. Nosotros también debemos crecer en sabiduría (Santiago 1:5).

II. Jesús crecía físicamente (estatura).

A. Esto enfatiza la naturaleza humana de Jesús (Filipenses 2:5-8).

B. Jesús creció de la manera en que todos crecemos—no fue un súper humano ni tampoco un “Goliat” (Hebreos 4:15).

C. Jesús usó Su fuerza y cuerpo físico para agradar a Dios (1 Pedro 2:24).

D. Nosotros también debemos usar nuestras fuerzas y cuerpos físicos para honrar a Dios (Romanos 12:1-2).

III. Jesús crecía espiritualmente (gracia para con Dios).

A. Sometió Su voluntad a la voluntad del Padre (Juan 5:30; 6:38).

B. El Padre tuvo complacencia en Él (Mateo 3:17; 17:5; cf. Juan 12:28).

C. Nosotros también debemos crecer espiritualmente (Gálatas 5:22-22; 2 Pedro 1:5-8).

IV. Jesús crecía socialmente (gracia para con los hombres).

A. Halló gracia delante de aquellos que se enfocaban en lo espiritual—Sus padres (Lucas 2:51), Sus verdaderos discípulos (Juan 6:68) y la gente religiosa sincera (Juan 3:1-2)—, y algunas veces, incluso halló gracia delante de aquellos que no eran espirituales (cf. Mateo 27:14,19,23-24; Juan 7:45-46).

B. Sin embargo, hubo algunos que no le recibieron (Juan 1:11).

C. En cuanto dependa de nosotros, debemos procurar hallar gracia delante de todos los hombres (Romanos 12:18).

D. Pero nunca debemos agradar a los hombres por encima de Dios (Hechos 4:19; 5:29).

Conclusión

A. Jesús creció perfectamente en cada aspecto de Su vida, y agradó a Dios con todo Su ser.

B. Mientras crecemos físicamente, se espera que también crezcamos mentalmente, espiritualmente y socialmente.

C. El crecimiento en el Señor es para salvación (1 Pedro 2:2).