Un Tiempo para Todo

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Eclesiastés 3:1-8].

Introducción

A. Aprendemos habilidades importantes relacionadas al tiempo (como poder decir qué hora es) a una edad temprana, y continuamos refinando esas habilidades a través de los años.

B. Las Escrituras enseñan que hay un tiempo para todo lo que se debe hacer, y uno de los retos más grandes es determinar cuándo es tiempo de hacer algo.

I. Hay un tiempo de acción y un tiempo de pausa.

A. Hay un tiempo para ir (Éxodo 3-4; Hechos 8:26; 13:2; 16:10; 22:18) y un tiempo para quedarse (Hechos 18:11).

B. Hay un tiempo para hablar (Efesios 6:20) y un tiempo para escuchar (Éxodo 15:26; Santiago 1:19).

C. Hay un tiempo para darse prisa (Hechos 8:30,36; 16:33; 22:16; Apocalipsis 22:10) y un tiempo para esperar (Hechos 1:4; Daniel 12:4).

II. Hay un tiempo de sacar y un tiempo de poner.

A. Hay un tiempo para ponerse el calzado (Hechos 12:8; Efesios 6:15) y un tiempo para quitárselo (Éxodo 3:5; Josué 5:15).

B. Hay un tiempo para deshacerse de lo viejo y ponerse lo nuevo (Romanos 6:3-7; Gálatas 3:27; Efesios 4:22-24).

C. Hay un tiempo para despojarse (Filipenses 2:5-8) y un tiempo para llenarse (Juan 1:14; Filipenses 1:11).

III. Hay un tiempo de ofrecer resistencia y un tiempo de ceder.

A. Hay un tiempo para oponerse (Hechos 5:29) y un tiempo para someterse (Mateo 10:37; Lucas 2:51; Efesios 6:1; 1 Pedro 2:13-17).

B. Hay un tiempo para retener (1 Tesalonicenses 5:21) y un tiempo para soltar (1 Tesalonicenses 5:22).

Conclusión

Cuando llegue nuestro “tiempo de morir” (Eclesiastés 3:2), también será tiempo del Juicio (Hebreos 9:27); ¡el tiempo de prepararse es hoy (2 Corintios 6:2)!