Sobre la Postura en la Oración

Querido Topo el Explorador,

Pregunta:

“¿Tenemos que cerrar nuestros ojos cuando oramos?”.

Lector Anónimo

Respuesta:

Querido lector,

¡Qué pregunta tan interesante! La Biblia menciona varias posturas y posiciones de oración; estas incluyen: ponerse de pie, inclinarse y estar echado. La cabeza puede estar inclinada o puede estar mirando al cielo. Las manos pueden estar alzadas, esperando recibir la bendición de Dios. La Biblia no da instrucciones directas en cuanto a estas posiciones del cuerpo. Parecen ser aceptables ya que expresan un significado específico. Por ejemplo, arrodillarse muestra sumisión. Inclinar la cabeza muestra humildad y respeto. Inclinarse con el cuerpo completo hasta el suelo indica dependencia completa. Si la persona es sincera, y no está tratando de hacer un “espectáculo” o impresionar a otros, estas posiciones son aceptables.

¿Pero qué acerca de nuestros ojos cuando oramos? En dos ocasiones, cuando Jesús oró al Padre, levantó su mirada al cielo (Juan 11:41; 17:1). Por otra parte, cuando el publicano oró, “no quería ni aun alzar los ojos al cielo” (Lucas 18:13). Así que la Biblia no específica si nuestros ojos deben estar cerrados o abiertos. La mayoría de personas probablemente cierra sus ojos para no ser distraída por el movimiento alrededor de ellos; esto les ayuda a concentrarse mejor en la oración. Lo importante es orar teniendo la actitud correcta y en armonía con la voluntad de Dios (Santiago 5:13-15).


Sin título original. Pregunta respondida en Discovery, 20[2]:15. Traducción editada por Moisés Pinedo.