Salve al Planeta—¿Aborte a un Bebé?

Eric Lyons

Justo cuando se pensaba que los ambientalistas fanáticos no podían llegar a ser más fanáticos, otra historia increíble llega a los puestos de periódicos. De hecho, este reporte fue tan repugnante que parece que relativamente pocos medios principales de comunicación estuvieron dispuestos a publicarlo. (Los medios en los EE.UU. que tuvieron el atrevimiento suficiente de mostrar el lado oscuro del ambientalismo descabellado fueron Fox News, Chicago Tribune y Milwaukee Journal Sentinel). El diario Daily Mail del Reino Unido fue el primero en comunicar la historia: una mujer (Toni Vernelli) “puso fin a su embarazo [la manera políticamente correcta de decir “mató a su bebé”—EL] creyendo firmemente que estaba salvando al planeta” (todas las citas son de Courtenay-Smith y Turner, 2007).

Según Vernelli,

Tener hijos es egoísta. Todo se trata de mantener su linaje genético a expensas del planeta… Cada persona que nace usa más comida, más agua, más tierra, más combustible, más árboles y produce más basura, más contaminación, más gases de invernadero y empeora el problema de superpoblación.

Vernelli quiere “salvar al planeta—no producir una vida nueva que solamente empeore el problema”. Vernelli continuó describiendo la procreación como “algo negativo”, y declaró que existían muchas otras personas con ideas similares para salvar al planeta. Los reporteros del diario Daily Mail, Natasha Courtenay-Smith y Morag Turner coincidieron, diciendo, “Toni no es la única”.

Sarah Irving, de 31 años, parece estar de acuerdo completamente con Vernelli. Ella dijo: “[U]n bebé...contaminaría el planeta… [N]o tener un bebé fue lo mejor que pude hacer a favor del planeta”. Sarah y su novio Mark Hudson dijeron al diario Daily Mail: “En resumen, estamos haciendo todo lo que podemos para reducir nuestra huella de carbono. Pero todo esto se estropearía si tuviéramos un bebé”. Mark añadió: “Sería moralmente equivocado que yo contribuyera al cambio de clima y la destrucción de la Tierra” (énfasis añadido).

Es triste que se describa tener bebés como “algo negativo” y “moralmente equivocado”, mientras que matar a un niño no-nacido se aclame como “ayudar a salvar al planeta”. La Palabra de Dios dice: “He aquí, herencia de Jehová son los hijos; cosa de estima el fruto del vientre... Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos” (Salmos 127:3,5). En cambio, “las manos derramadoras de sangre inocente” (e.g., de bebés no-nacidos) son una abominación ante el Señor (Proverbios 6:16-17; cf. Isaías 5:20).

Finalmente, aunque los cristianos se oponen a cualquier clase de homicidio (Romanos 1:29), incluyendo el suicidio, uno se pregunta por qué los ambientalistas fanáticos como Vernelli, Irving y Hudson no son consistentes y simplemente siguen sus creencias grotescas a su conclusión lógica. Si tener menos personas en la Tierra ayuda a salvar al planeta, los ambientalistas deberían matarse entre ellos. Después de todo, así como los bebés, cada ambientalista “egoísta” “usa más comida, más agua, más tierra, más árboles y produce más basura, más contaminación, más gases de invernadero y contribuye al problema de superpoblación”.

Referencia

Courtenay-Smith, Natasha y Morag Turner (2007), “Conozca a la Mujer que No Tendrá Bebés—Porque Ellos No Benefician al Ecosistema” [“Meet the Women Who Won’t Have Babies—Because They’re Not Eco Friendly”], Daily Mail, 21 de noviembre, http://www.dailymail.co.uk/pages/live/femail/article.html?in_article_id=495495&in_page_id=1879.


Título original en inglés, “Save the Planet...Abort a Child!?”, en www.apologeticspress.org. Traducción editada por Moisés Pinedo.