¡Regocijaos en el Señor!

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Filipenses 4:4].

Introducción

Al tener en cuenta todas las malas noticias que circulan, es bueno saber que los cristianos tenemos muchas razones para regocijarnos.

I. Las razones que tenemos para regocijarnos en el Señor son diversas.

A. Debemos regocijarnos en el Señor debido a Su grandeza (Salmos 147:4-5,15-18; 148:1-6).

B. Debemos regocijarnos en el Señor debido a Su bondad y misericordia (Salmos 23:6; 145:8-9; 146:7-9).

C. Debemos regocijarnos en el Señor debido a Su gran nombre (Salmos 148:13; 115:1).

D. Debemos regocijarnos en el Señor debido a Su salvación (Éxodo 15:1-18; 1 Samuel 2:1; Salmos 13:5; 20:5).

II. ¿Quiénes deberían regocijarse en el Señor?

A. Los reyes y el pueblo deberían regocijarse en el Señor (Salmos 148:11; Filipenses 2:9-11).

B. Los jóvenes y los ancianos deberían regocijarse en el Señor (Salmos 148:12; Eclesiastés 12:1).

C. Los hombres y las mujeres deberían regocijarse en el Señor (Salmos 148:12; Jeremías 31:13; Gálatas 3:26-29).

III. ¿Cómo podemos regocijarnos en Señor?

A. Al cantar una nueva canción (Salmos 149:1; Apocalipsis 15:3-4).

B. Al reunirnos con los santos (Salmos 149:1; 150:1; cf. Deuteronomio 12:7).

C. Al honrar la Palabra de Dios (Salmos 148:8; cf. Marcos 4:39-41).

Conclusión

A. El salmista dijo, “Cantaré salmos a mi Dios mientras viva” (146:2).

B. ¿Es su vida una canción de alabanza al Señor? ¿Pueden otros ver el gozo y los efectos de la salvación de Dios?