¿Qué acerca de los Términos “Deidad”, “Divinidad” y “Trinidad”?

¿Qué acerca de los Términos “Deidad”, “Divinidad” y “Trinidad”?

Pregunta:

“Frecuentemente escucho acerca de la “Deidad”, “Divinidad” y “Trinidad”. Mi pregunta es: ‘¿Qué significan estos términos? ¿Expresan estos términos doctrinas puramente humanas, o tienen fundamento escritural?’”.

Respuesta:

Los términos “Deidad” y “Divinidad” aparecen tres veces en la Versión Reina Valera 1960 (Hechos 17:29; Romanos 1:20; Colosenses 2:9). En Hechos 17:29 el término griego es theion, que significa “la Divinidad” o “la Deidad” (con el artículo definido)—una manera perfecta de expresar el concepto del Dios verdadero en oposición a los dioses del paganismo griego. La palabra similar en Romanos 1:20 es theiotes, que hace referencia a la “naturaleza divina” del Creador. Se demuestra la “esencia divina” de Dios (e.g., Su poder y sabiduría infinita) a la humanidad por medio de las obras maravillosas de Su creación—y tal esencia ha sido evidente desde el principio del tiempo. En Colosenses 2:9, el griego theotes también conlleva la idea de “Deidad” o “Divinidad”. Este texto afirma que la naturaleza divina completa se manifiesta en la persona de Jesucristo.

Popularmente, estos dos términos han llegado a representar la idea de que tres Personalidades singulares comparten la esencia divina. El Nuevo Testamento identifica claramente a estas tres Personas como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo (Mateo 28:19; cf. 1 Corintios 12:4-6; 2 Corintios 13:14; Efesios 4:4-6; 1 Pedro 1:2; Apocalipsis 1:4-5).

No se encuentra el término “Trinidad” en las Escrituras, pero ciertamente la idea está allí. Esta palabra se deriva del latín trinus, que significa “triple”. En el vocabulario cristiano, la idea es “tres” Personas divinas que funcionan como una unidad absoluta. Esto no se relaciona al politeísmo—los dioses divergentes y conflictivos del paganismo antiguo. En cambio, el concepto es que estas Personalidades individuales comparten completamente la naturaleza divina idéntica (i.e., la suma de tales características distinguibles, esenciales y permanentes por las cuales se define a un Ser como Dios). En tal sentido, las Escrituras representan a las tres Personas sagradas como “uno” (Deuteronomio 6:4; Juan 10:30; Gálatas 3:20; Santiago 2:19). Ellos son uno en naturaleza; cada Uno comparte la esencia de la Deidad. El Padre es Dios (Efesios 1:3); Cristo, el Hijo, es Dios (Juan 1:1,14; Hebreos 1:8); y el Espíritu Santo es Dios (Hechos 5:3-4). Cualquier persona que sostenga la noción que sugiere que el Hijo o el Espíritu no es parte de la “Deidad” en naturaleza, ha creído un error muy serio. Por ejemplo, la organización Testigos de Jehová es culpable de este error.

Por otra parte, en otro sentido estas entidades son “tres”, es decir, son Personalidades distintas. El Padre no es el Hijo (Marcos 13:32), el Hijo no es el Espíritu Santo (Juan 14:16), y el Espíritu Santo no es el Padre (Gálatas 4:6). Los que sostienen que el “Padre”, el “Hijo” y el “Espíritu Santo” son tres “manifestaciones” de una Persona Divina singular, están en error profundo. La Iglesia Pentecostal Unida aboga por esta noción falsa.

Los términos “Deidad”, “Divinidad” y “Trinidad” son palabras respetables que representan conceptos que las sagradas Escrituras enseñan.