Preparados para Presentar Defensa

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: 1 Pedro 3:8-13].

Introducción

A. Los cristianos a quienes Pedro escribió esta carta habían experimentado un cambio significativo que era aparente para todos los que les conocían (4:3-4).

B. Habían encontrado gozo inefable (1:8) y una causa por la cual estaban dispuestos a sufrir de ser necesario.

C. Pedro les amonestó a estar preparados para presentar defensa de la fe, lo cual no es una tarea difícil ya que la fe está fundada en la Roca sólida (2:6-8).

I. No debemos temer a los hombres.

A. Estos cristianos no necesitaban temer aun cuando enfrentaban la posibilidad de la muerte (1 Pedro 3:14-17).

B. Pedro sabía por experiencia (Hechos 5:41) que realmente nos podemos gozar en el sufrimiento (1 Pedro 3:14; cf. Mateo 5:12; 1 Pedro 4:12-14).

C. Al único que debemos temer es al Señor (1 Pedro 3:14-15; cf. Éxodo 3:5-65; Mateo 10:28; 2 Corintios 7:1; Hebreos 12:20-21).

II. Debemos estar preparados en todo tiempo para presentar defensa.

A. Pablo siempre tenía una defensa lista (Hechos 22:1; Filipenses 1:17).

B. Una buena defensa requiere estudio y preparación (Hechos 26:1-3,24-27).

C. Los que son fieles al Evangelio siempre tendrán una respuesta lista (Hechos 19:33).

III. ¿Cuál es la razón de nuestra gran esperanza?

A. Ninguna esperanza que el mundo ofrezca puede compararse a la esperanza que tenemos (1 Pedro 3:15; cf. 1:3; Juan 14:27; Romanos 5:5).

B. Frecuentemente somos juzgados por esta esperanza (Hechos 23:6; 24:15; 26:6-8; 28:20).

C. Tenemos gran razón para defender nuestra esperanza (1 Pedro 3:15), y esa razón es Jesús (Juan 1:1; 1 Timoteo 1:1) y el poder de Su resurrección (Efesios 1:19-20; 1 Pedro 1:21; 3:21).

D. Nuestra esperanza tiene un fundamento sólido (1 Pedro 2:5-8; Mateo 16:18).

IV. Para presentar esta defensa eficazmente, debemos tener una buena conciencia.

A. La buena conciencia de Pablo fue frecuentemente una ayuda en su defensa (Hechos 23:1; 24:16; 26:4; 1 Corintios 9:3).

B. Pedro dijo que podemos alcanzar una buena conciencia a través de la resurrección de Cristo, por medio del bautismo (1 Pedro 3:21; cf. Hechos 22:16; Romanos 6:1-7).

C. Se puede preservar una buena conciencia por medio de una vida piadosa de sumisión (1 Pedro 2:13-19; 3:1-7; Romanos 13:5).

D. Debemos servir a Dios sin hipocresía (1 Pedro 1:22; 2:1).

Conclusión

A. ¿Cuál es el fundamento de nuestra esperanza? ¿Es Jesús?

B. Pablo describió esta esperanza como una “segura y firme ancla del alma, y que penetra hasta dentro del velo” (Hebreos 6:19-20).

C. Cuando se presenten las tormentas de la vida, ¿estará firme su ancla?