¡Podemos Saber!

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: 1 Tesalonicenses 5:1-10].

Introducción

Aunque Dios ha revelado muchas verdades que podemos saber, hay otras de las cuales ha guardado silencio intencionalmente (Deuteronomio 29:29).

I. No siempre podemos saber lo que nos gustaría saber.

A. Los profetas no siempre supieron el significado completo de lo que el Espíritu les mandó a escribir (1 Pedro 1:10-12; 2 Pedro 1:21).

B. Job no pudo entender el propósito de su sufrimiento (Job 3:11-16; 7:20-21).

C. Los discípulos no entendieron todo lo que Jesús dijo cuando estaba con ellos (Juan 2:22; 12:16; 14:25-26; 16:16-18).

II. Algunas veces Dios ha considerado apropiado esperar para revelar ciertas cosas.

A. Se prohibió específicamente a algunos profetas que publicaran cierta información (Daniel 12:9; 2 Corintios 12:3-4; Apocalipsis 10:4).

B. Jesús explicó esto a Sus apóstoles (Juan 16:12-13).

C. Dios ha revelado estas verdades al hombre “línea sobre línea” (Isaías 28:9-12).

III. Hay algunas cosas que podemos saber y otras que no podemos saber.

A. Podemos saber que nuestro Redentor vive, pero no podemos saber cuándo regresará (Job 19:25; Mateo 24:36; 1 Tesalonicenses 5:1-2).

B. Podemos saber que somos salvos, pero no podemos discernir los corazones de otros (1 Timoteo 5:24; Hebreos 4:12; 1 Juan 5:13).

C. Podemos saber por qué estamos aquí, pero no podemos saber cuánto tiempo estaremos aquí (Génesis 27:2; Salmos 39:4-5; Eclesiastés 12:13).

Conclusión

A. Solamente Dios puede abrir lo que ha sellado (Apocalipsis 3:7).

B. En vez de preocuparnos en cuanto a lo que Dios no nos ha dicho, escuchemos lo que nos ha dicho.