Mi Último Sermón

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Hechos 20:22-27].

Introducción

A. Si supiera que solamente le queda una semana de vida, ¿qué haría con ese tiempo? Si pudiera escoger sus últimas palabras, ¿cuáles serían?

B. Cuando Pablo habló con los ancianos de Éfeso, sabiendo que nunca le verían otra vez, muchos derramaron lágrimas (Hechos 20:37).

C. Si supiera que este es mi último sermón, probablemente desearía compartir las mismas cosas con ustedes que Pablo compartió con estos hombres.

I. Me gustaría decirles cuanto les amo.

A. Si el amor de Pablo no fue lo suficientemente evidente en su discurso, ciertamente lo fue en sus lágrimas (vss. 31,37).

B. Ya que esta congregación tiene un lugar especial en mi corazón, mi último sermón sería muy parecido al de Pablo.

II. Me gustaría enfatizar la importancia de líderes sólidos.

A. Pablo exhortó a los ancianos a cuidar de la iglesia y apacentar el rebaño, sabiendo que los falsos maestros saldrían de entre ellos (vss. 28-30).

B. Necesitamos liderazgo sólido en la iglesia (Tito 1:9).

C. Necesitamos liderazgo sólido en el hogar (Efesios 6:4).

III. Me gustaría advertirles sobre el peligro que puedo prever.

A. A Pablo se le concedió revelaciones divinas en cuanto a problemas futuros, por lo cual encomendó a los ancianos a la Palabra de Dios (vs. 32).

B. Nosotros necesitamos ir a la misma fuente para protegernos de los falsos maestros que podemos encontrar en el futuro.

Conclusión

Todavía hay lobos rapaces que quieren destruir el rebaño de Dios. Por esta razón necesitamos hombres y mujeres devotos que defiendan la verdad y asuman las responsabilidades que el Señor les ha confiado.