Los Tiempos y las Estaciones de Dios

Sue Rhineheimer

Lección 7 / Daniel 2:20-21; 2 Corintios 6:2

[NOTA: Para leer la lección anterior de esta serie de lecciones, haga clic en Lección 6].

 

Desde el principio del tiempo, Dios ha establecido Sus tiempos y estaciones. Algunos de estos ha dado a conocer. Algunos no.

La primera mención de los tiempos y las estaciones se encuentra en Génesis 1:14-15. En nuestro cielo Dios ha colocado el Sol, la Luna y las estrellas para indicar los tiempos y las estaciones. Las civilizaciones antiguas observaban las estrellas para identificar los cambios del tiempo y las estaciones. La precisión de estos cuerpos celestes permitió que las culturas en todo el mundo dependieran en ellos.

Pero “los tiempos y estaciones” no siempre se aplican a los tiempos y estaciones físicas. Cuando Jesús y Sus discípulos se reunieron en el Monte de los Olivos antes de Su ascensión, ellos le preguntaron si ese era el tiempo en que Él restauraría el reino a Israel. Jesús les dijo que no les tocaba a ellos saber los tiempos y sazones que Dios ha establecido (Hechos 1:6-7).

Nuestro Dios soberano tiene Su propio horario de tiempos y estaciones. Con Su poder omnisciente, cambia ese horario según Su voluntad para lograr Sus propósitos. “Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes” (Daniel 2:20-21).

En el plan de redención del Todopoderoso para la humanidad, Él empleó más de 4,000 años preparando al mundo para la venida del Cristo. En el sueño de Nabucodonosor, Dios le mostró que habría cuatro reinos que se levantarían y serían quitados para pavimentar el camino para el reino eterno. Mediante Su gran sabiduría y poder, Dios ajustó la historia para el beneficio de Sus hijos amados.

Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley” (Gálatas 4:4). El tiempo de Dios siempre es perfecto. Y aunque nos gustaría conocer Sus tiempos y estaciones para nuestro mundo moderno, no se nos permite el acceso a esa información.

Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche” (1 Tesalonicenses 5:1-2). Los ladrones llegan cuando menos les esperamos. Debido a esto, Jesús advirtió a Sus discípulos a velar y estar listos.

Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor… Por tanto, también vosotros estad preparados; porque el Hijo del Hombre vendrá a la hora que no pensáis” (Mateo 24:42,44).

No hay nada que sea más importante que nuestra salvación eterna. Pablo amonestó a los cristianos en Corinto a no dilatar en recibir la salvación. “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

Independientemente de la estación en nuestras vidas, el tiempo de la salvación siempre es hoy. No tarde. La vida es incierta. El horario de Dios es desconocido. El mejor empleo de nuestro tiempo en cualquier estación es asegurar nuestra salvación eterna ahora.

Preguntas de Estudio

  1. ¿Nos toca a nosotras saber los tiempos y las estaciones de Dios (Hechos 1:6-7)? ¿Qué anhelaban los ángeles (1 Pedro 1:10-12)? ¿Cómo se sintió Daniel cuando escribió las palabras proféticas en cuanto a eventos futuros (Daniel 8:26-27)?
  2. ¿De qué clase de sabiduría de Dios habló Pablo en 1 Corintios 2:6-8? ¿Qué no era esta sabiduría? ¿Por qué no se dio a conocer esta sabiduría? ¿Cuándo hizo planes Dios para nuestra gloria? Si los gobernantes hubieran sabido de la sabiduría secreta de Dios, ¿qué no hubieran hecho? ¿Cómo nos hubiera impactado eso hoy?
  3. ¿Qué pertenece a nosotros (Deuteronomio 29:29)? ¿Qué pertenece a Dios?
  4. Describa los eventos que causaron que Jesús dijera a otros que Su tiempo todavía no había llegado (Juan 2:4; 7:6,8). ¿Por qué hizo eso? ¿Por qué dijo a algunos que sanó que no lo contaran a nadie (Lucas 8:56)? ¿Por qué se apartó a un monte (Juan 6:15)? ¿Era el tiempo correcto para que Él llegara a ser rey?
  5. ¿Quién tuvo el control fundamental en el nacimiento de Jesús (Gálatas 4:4)? ¿Quién tuvo el control fundamental en la muerte y resurrección de Jesús (Juan 10:17-18; Hechos 4:10; Romanos 1:4; Efesios 1:20)?
  6. ¿Cómo describió Jesús Su venida en juicio (Mateo 24:36-44)? ¿Sabía Jesús cuándo sería el Día del Juicio? ¿Lo saben Sus ángeles? ¿Podemos nosotros saberlo? ¿Qué se le dijo a los cristianos antiguos (1 Tesalonicenses 5:1)?
  7. ¿De qué nos advirtió Jesús cuando enseñó la Parábola de las Diez Vírgenes (Mateo 25:1-13)?
  8. Si entendemos que no nos toca conocer el horario de Dios, ¿cómo conduciremos nuestras vidas (Efesios 5:15-16)? ¿Usó Félix adecuadamente su tiempo (Hechos 24:24-25)? ¿Está usted esperando un tiempo más “oportuno”?
  9. ¿Cómo podemos emplear mejor nuestro tiempo independientemente de la estación en que estemos (2 Corintios 6:2)? ¿Qué dijo Ananías a Saulo (Hechos 22:16)? ¿Cuándo fue bautizado Saulo (Hechos 9:18)?
  10. ¿Qué debemos aprender del Salmo 27:14? ¿Por qué? ¿Le han ayudado estas lecciones a hacer esto?

[Lección 8]


Título original en inglés, “God’s Times and Seasons”, en Christian Woman, 26[2]:35. Traducido con permiso de Gospel Advocate, Nashville, TN 37210.