Los Días de Noé

por Roby Ellis 

[Lectura bíblica recomendada: Lucas 17:26-33].

Introducción

La mayoría de nosotros ha aprendido la historia de Noé y el Diluvio desde la niñez, pero todavía hay algunas grandes lecciones que podemos aprender de ella.

I. Aprendemos que Dios siempre es fiel en cumplir Su Palabra.

A. Raramente el hombre es fiel a la Palabra de Dios por mucho tiempo (Génesis 6:2-5).

B. Cuando Dios dijo que destruiría al hombre, cumplió Su promesa (Génesis 6:7; 7:23).

C. Cuando Dios dijo que salvaría a Noé, cumplió Su promesa (Génesis 6:18; 7:23; 2 Pedro 2:5).

D. Dios ha cumplido Su promesa de nunca más destruir la Tierra con un diluvio global (Génesis 8:21-22; 9:11-17).

E. Dios todavía cumple Sus promesas para con el hombre (2 Pedro 3:3-10).

II. Aprendemos en cuanto a la salvación divina de los fieles.

A. La salvación requiere la gracia de Dios (Génesis 6:8; Efesios 2:5).

B. La salvación requiere fe obediente (Hebreos 11:7; cf. Gálatas 5:6).

C. La salvación se encuentra en un lugar designado (Génesis 7:23; Hechos 2:47).

III. Aprendemos que incluso los fieles pueden tropezar.

A. Noé fue un gran hombre (Génesis 6:9; Ezequiel 14:14).

B. Incluso Noé tuvo fallas (Génesis 9:20-23).

C. Debemos darnos cuenta que incluso los hombres y mujeres más fieles pueden caer de la gracia (1 Corintios 10:11-13; cf. 9:27).

Conclusión

A. De este relato también aprendemos en cuanto a la naturaleza paciente de Dios y la importancia del liderazgo espiritual en nuestros hogares.

B. No podemos saber cuándo Dios juzgará a este mundo lleno de pecado, pero podemos saber que cumplirá Su Palabra. Lo que realmente importa es si estaremos listos para cuando llegue ese día (2 Pedro 3:11-14).