Lidiando Con las Adicciones

¿A qué es adicto? ¿Galletas de mantequilla de maní con chocolate? ¿Papitas fritas? ¿Empanada de manzana? ¿Algo peor?

La adicción es dependencia; es dependencia a una sustancia—como el alcohol, lanicotina, las drogas ilegales o los medicamentos. O es dependencia a una actividad—como apostar o salir de compras. La primera es una adicción física; la segunda es una adicción psicológica. Es una dependencia a la cual una persona recurre constantemente.

Aquí tiene algunas sugerencias en cuanto a cómo vencer las adicciones:

  • Confiese su problema a alguien en quien confíe y que pueda ayudarle a mantener su compromiso con Dios (Santiago 5:16). Hable con alguien honestamente para ver si realmente tiene una adicción. Luego oren juntos.
  • Si es una adicción a algo que afecta sus facultades mentales, necesita tomar precauciones para conservar su seguridad y la de otros. Si necesita dar las llaves de su auto a otra persona, hágalo. Esto es por el bien de todas las personas alrededor de usted (Mateo 7:12).
  • Si la adición es química, busque ayuda médica. Busque ayuda profesional de consejeros o de asociaciones que lidian con problemas de adicción.
  • Si es una adicción a algún comportamiento como las apuestas, las compras o la pornografía—o incluso algo tan general como la búsqueda en el Internet o los sitios sociales como Facebook, haga lo que se necesite para detener tales comportamientos. Deshágase del Internet o adquiera un programa de filtro y pida que alguien bloquee su computadora. Deshágase de las tarjetas de crédito; solamente use dinero en efectivo (Mateo 18:8-9).
  • Si el estrés causa su comportamiento adictivo, haga algo que le mantenga lejos del ambiente estresante. Llene su vida de mejores actividades y amigos (Lucas 11:21-26).
  • Como cristiano, reconozcaque Cristo mora en usted y que ha hecho morir el pecado en su corazón. Ahora debe vivir considerando el sacrificio de Cristo (Colosenses 3:5-6).

No llegue a ser adicto a este mundo; aférrese a Cristo, y permita que la vida de Él llene su vida de gozo y felicidad. “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad” (Filipenses 4:8).