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La Reproducción Artificial y el Cristianismo

Pregunta:

“Sabemos que la ciencia moderna ha logrado muchos avances en el campo de la reproducción artificial. ¿Cuál es el enfoque cristiano en cuanto a la inseminación artificial y la fertilización in vitro? Además, ¿pudieran los cristianos solteros, o aquellos que son divorciados y no pueden contraer nuevas nupcias, beneficiarse de estos métodos reproductivos para tener hijos ‘biológicos’?”.

Respuesta:

Aunque es cierto que la ciencia ha logrado grandes avances en diferentes campos, no todos los avances o métodos empleados en cierta tecnología son éticos; los cristianos deben asegurarse que las nuevas tecnologías y métodos involucrados no se encuentren en conflicto con los principios bíblicos.

La inseminación artificial (IA) es la “introducción de semen en la vagina o útero sin contacto sexual” (Berube, et.al., 2010, p. 43). Se puede realizar la IA al usar el semen (1) del esposo, (2) un donante o (3) del esposo y un donante (vea Harrub y Thompson, 2004, pp. 106-107). No existe ningún principio bíblico que se encuentre en conflicto con el primer método—en el cual se usa el semen del esposo. Sin embargo, los dos últimos métodos atentan contra el diseño divino para la familia. En el plan de Dios para la familia, el padre tiene la responsabilidad de promover estabilidad familiar y cumplir una función principal en la crianza de los hijos (Deuteronomio 6:4-9; Efesios 6:1-4). La IA por medio de un donante transforma a la figura paternal en simplemente una “máquina productora de semen” desprovista de toda responsabilidad familiar.

La fertilización in vitro (FIV) es “una técnica en que un óvulo, especialmente un óvulo humano, es fertilizado por el esperma, fuera del cuerpo; [luego] se implanta el feto resultante en el útero para que sea gestado” (Morris, 1992, p. 1139, corchetes añadidos). La FIV presenta algunos problemas éticos, como el gran porcentaje de pérdida fetal después de la implantación (60% o más) [vea Winston y Handyside, 1993, 260:932]. Además, aunque varios óvulos son fertilizados (procedimiento por el cual se crea una vida), solamente se escoge unos pocos cigotos para la implantación—ocasionando la destrucción o congelamiento de los cigotos no usados. Aunque algunas aplicaciones de la FIV pueden ser aceptables, muchos métodos antiéticos en este procedimiento representan una manipulación y destrucción de la vida que Dios ha creado (Zacarías 12:1).

¿Pero pudieran los solteros cristianos beneficiarse de las aplicaciones aceptables de los métodos de reproducción artificial para poder tener hijos “biológicos”? Al considerar las características adecuadas (o inadecuadas) de algunos métodos de reproducción artificial, no debemos olvidar considerar el ideal y diseño de Dios para la familia. No debemos cometer el error de pensar en los hijos como un bien material—una casa, un auto o un televisor. Aunque una persona soltera puede optar por tener (o no tener) una casa, un auto o un televisor, la bendición y privilegio de tener hijos (Salmos 127:3) está limitada al vínculo matrimonial. El diseño de Dios para la familia es que los hijos nazcan y crezcan en un ambiente rodeado del amor paternal y maternal (Proverbios 4:1-4). Una de las razones por las cuales los solteros no deben involucrarse en relaciones sexuales es evitar la concepción de descendencia donde no existe un círculo y estabilidad familiar—la fundación de la sociedad.

¿Y qué hay de aquellos cristianos divorciados que no pueden contraer nuevas nupcias bíblicamente (Mateo 19:9) pero que desean tener hijos, o más hijos? Otra vez, se debe evitar considerar la situación teniendo en cuenta solamente factores emocionales, sino se debe considerar el diseño divino para la familia. Debemos evitar ver a los niños como objetos del capricho o satisfacción personal. Es triste que muchos niños que nacieron en un círculo familiar unido (e incluso cristiano) algún día deban experimentar los estragos y consecuencias del divorcio, pero es más triste que un cristiano que ha experimentado tales consecuencias trágicas considere traer niños a un ambiente devastado por el divorcio donde el círculo familiar ha sido destruido.

¿Pueden las personas solteras o divorciadas que están tratando de agradar a Dios influenciar positivamente la vida de un niño? ¡Absolutamente! ¿Quiere decir esto que están calificados para traer hijos al mundo al ignorar el ideal de Dios para la familia? La Biblia y el sentido común revelan que este no es el paso que se deba tomar—aun cuando el avance moderno lo promueva o facilite.

Referencias

Berube, Margery, et.al. (2005), Diccionario Científico de la Herencia Americana [The American Heritage Science Dictionary] (Boston, MA: Houghton Mifflin).

Harrub, Brad y Bert Thompson (2004), El Cristiano y la Ética Médica [The Christian and Medical Ethics] (Montgomery, AL: Apologetics Press), tercera edición.

Morris, Christopher (1992), El Diccionario de Ciencia y Tecnología de Academic Press [Academic Press Dictionary of Science and Technology] (San Diego, CA: Academic Press).

Winston, Robert y Alan Handyside (1993), “Nuevos Retos en la Fertilización in Vitro Humana” [“New Challenges in Human in Vitro Fertilization”], Science, 14 de mayo.