La Providencia de Dios

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: 1 Reyes 17:1-7].

Introducción

A. Con su ropa inusual (2 Reyes 1:8) y su personalidad fuerte, Elías fue uno de los personajes más fascinantes del Antiguo Testamento.

B. Aunque estuvo sujeto a las mismas pasiones que nosotros, Dios detuvo la lluvia y la dio cuando Elías oró (Santiago 5:16-18), y Elías siempre confió que Dios cuidaría de él.

I. Dios siempre nos da lo que necesitamos.

A. Esto fue cierto en el caso de Elías (1 Reyes 17:1-16).

B. Esto fue cierto en el caso de los israelitas en el desierto (Éxodo 15:22-27; 16; Josue 5:12).

C. Esto fue cierto en el caso de los cristianos del primer siglo (Hechos 2:44-45; 4:34; 11:28-30; Romanos 15:25-28).

D. Esto también es cierto hoy en el caso de nosotros (1 Timoteo 6:8).

II. Algunas veces consideramos las bendiciones de Dios como algo que merecemos.

A. Si la viuda no se había dado cuenta cuánto Dios le había bendecido, ella realmente aprendió esto (1 Reyes 17:8-24).

B. Necesitamos siempre ser agradecidos por las bendiciones que Dios nos brinda (Efesios 5:20; Colosenses 3:15; cf. Romanos 1:21).

III. Debemos aprender a confiar que el Señor cuidará de nosotros.

A. Elías confió en que Dios cuidaría de él (1 Reyes 19:13et.seq.).

B. Otros que confiaron en el Señor fueron David (Salmos 18:2-3; 20:7; 34:22; 56:11), Ezequías (2 Reyes 18:1-6), Pablo (Hechos 27:23-25) y desde luego, Jesús (Lucas 23:46).

Conclusión

Si aprendemos a estar satisfechos con la providencia de Dios y confiar en Él, ¡seremos las personas más dichosas en el mundo!