La Primavera

Sue Rhineheimer

Lección 2 / Eclesiastés 3:1-8

[NOTA: Para leer la lección anterior de esta serie de lecciones, haga clic en Lección 1].

 

Comencemos con la estación de la “primavera” de nuestras vidas. ¿De qué deberíamos aprovechar durante este periodo de tiempo?

Si tienes menos de 25 años, esta es tu estación. La primavera es un tiempo para el aprendizaje, la educación y la experiencia orientada. La primavera de la vida es un tiempo para descubrir quién realmente eres y qué es importante para ti.

Todo es nuevo y emocionante. Nunca tendrás las oportunidades de aprender tan fácilmente como en esta etapa. Una gran parte de la educación es accesible, como también tu tiempo hasta que comiences a trabajar.

Desarrolla el hábito del estudio bíblico diario. Toma la decisión de llegar al cristianismo—si todavía no lo has hecho. Busca a cristianos maduros que te guíen; considera a tus padres cristianos como tu primera elección. Ayuda con las clases de niños en la congregación. Involúcrate en las actividades del grupo de jóvenes y en los esfuerzos evangelísticos y misioneros.

Sé amigable con todos, pero ten solamente algunos amigos. Esos amigos deben compartir tu compromiso con Cristo. La presión de grupo es un peligro real. Aprende a detectar la presión de grupo y evítala consistentemente.

Toma tiempo para aprender cosas que mejorarán tu vida después: matemáticas, ciencia, habilidades de computación, historia, literatura e idioma. Lee, lee y aprende algo más.

Limita el tiempo que le dedicas a la televisión, la computadora, los mensajes de texto o los juegos de video. Asiste a clases que te beneficien como también a otros. Por ejemplo, aprende primeros auxilios y RCP. Practica algún deporte, ve de pesca, casería o a acampar. Sé físicamente activa tanto como sea posible.

Infórmate de la creación alrededor tuyo y aprende todo lo que puedas del ecosistema donde vives. Aprende destrezas de supervivencia y prepárate para las emergencias. Aprende en cuanto al cuidado de los animales.

Aprende a coser, tejer o bordar. Infórmate en cuanto al desarrollo de los bebés, la lactancia y el cuidado de los niños. Usa algunas recetas nuevas. Haz un presupuesto y aprende a administrar tu dinero.

En vez de salir con un joven, aprende a conocer a otros en circunstancias grupales. En tales circunstancias se puede conocer mejor la manera de actuar de una persona. Allí aprenderás lo que te gusta o no en un futuro esposo. Por ejemplo: ¿Culpa ese joven apuesto a otros por sus errores? ¿Es cruel con sus bromas? ¿Tiene prejuicio, es manipulador o mentiroso? ¿O es amable, considerado, trabajador y paciente? Estas características son más evidentes en circunstancias externas a las citas entre dos personas.

No te dejes engañar por los rasgos de personalidad. Tales cosas hacen que una persona parezca divertida y deseable, pero los rasgos de carácter marcan la calidad de una persona. La honestidad, la humildad, la sinceridad, la compasión y el valor son algunas de las características que debes buscar en un futuro compañero.

No desperdicies tu tiempo de aprendizaje al comenzar las citas demasiado temprano. Cuanto más aprendas, harás mejores decisiones en la vida, incluyendo encontrar a esa persona especial que te respete y ame por lo que eres.

En el caso de la mujer que ha pasado la estación de la primavera de la vida, pero que está criando hijos que están en esa estación de sus vidas, tenga en cuenta que usted es su maestra más importante. Asegúrese que sus hijos cosechen el mayor beneficio de esta estación remarcable. ¡Es un tiempo maravilloso para las cosas nuevas!

¿Cuándo es la mejor estación para las oportunidades de aprendizaje? ¡La primavera!

Preguntas de Estudio

  1. ¿Con qué puede el joven limpiar su camino (Salmos 119:9)?
  2. ¿Qué rasgos no deberíamos pasar por alto (1 Timoteo 4:11-12)? ¿En qué maneras aprendió Timoteo esas escrituras?
  3. ¿Cómo quienes debemos llegar a ser para heredar el reino de los cielos (Marcos 10:13-16)? Liste algunas cualidades que ellos poseen que nosotras debemos imitar.
  4. ¿Cuándo Jesús quiso dedicarse a los negocios de Su Padre (Lucas 2:41-52)?
  5. ¿Quién compartió su “almuerzo” con Jesús (Juan 6:8-9)? ¿Quién advirtió al tribuno en cuanto al complot contra Pablo (Hechos 23:12-22)? ¿Quién informó a Naamán en cuanto al profeta en Israel que podía sanarle (2 Reyes 5:1-4)? ¿En qué punto de su vida David determinó pelear contra el gigante Goliat (1 Samuel 17:42)?
  6. Si supiera que cierto niño se convertiría en un doctor, un misionero, un anciano en la iglesia o un predicador, ¿qué haría ahora para ayudarle a alcanzar su meta? Si supiera que un día ese niño se casará con una de sus hijas, ¿cómo le trataría ahora? Ya que no sabemos qué depara el futuro, ¿cómo deberíamos tratar a todos los niños?
  7. Evalúe este dicho: “No me importa cuánto sepa hasta que sepa cuánto le importa”. ¿Cómo se aplica esto a los jovencitos que conoce?
  8. ¿Qué rogó el salmista que Dios no recordara (Salmos 25:7)? ¿Es este un problema con los jóvenes? ¿Cómo podemos ayudar? ¿En qué “estación” debemos ayudarles a beneficiarse más de la vida?
  9. Liste algunas cosas que podemos hacer como adultos para ayudar a los niños a crecer y convertirse en cristianos fuertes. ¿Cómo podemos compartir nuestros dones y talentos con ellos?
  10. ¿En qué punto de la vida de Salomón, David le enseñó (1 Crónicas 22:2-19)? ¿Pueden los jovencitos hacer cosas importantes en la vida? ¿Cómo les podemos preparar mejor para hacer buenas obras? Hable abundantemente de este punto.

[Lección 3]


Título original en inglés, “Spring”, en Christian Woman, 26[2]:30. Traducido con permiso de Gospel Advocate, Nashville, TN 37210.