La Fe que Mueve Montes

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Mateo 21:21-22].

Introducción

A. Jesús dijo a Sus discípulos que la fe les dotaría del poder de “mover montes”, es decir, hacer lo que parecía imposible para otros.

B. Todos tenemos montes en nuestras vidas que se cruzan en el camino de nuestro crecimiento espiritual, y la fe es la única manera de moverlos.

I. Mover montes requiere propósito.

A. Juan el Bautista tuvo una misión clara cuando se dedicó a llenar todo valle y bajar todo monte (Lucas 3:4-5).

B. Si abordamos tal tarea sin un sentido claro de propósito, nos daremos por vencidos rápidamente (cf. Gálatas 6:9; 1 Corintios 15:57-58).

II. Mover montes requiere planeamiento.

A. Para realizar tal tarea, se necesita recursos, como personas (Mateo 9:37-38) y herramientas apropiadas (Mateo 21:21).

B. También se debe determinar dónde se intenta mover el monte (Mateo 21:21; Lucas 3:5).

III. Mover montes también requiere paciencia.

A. Mover montes es un proceso tedioso, especialmente cuando tropezamos con problemas inesperados (Romanos 1:13; 2 Corintios 1:15-16).

B. A veces llegamos a desalentarnos y sentir que queremos darnos por vencidos (Hechos 18:9-10).

C. No se mueve un monte de un día para otro, pero si somos pacientes, cosecharemos recompensas eternas al final.

Conclusión

A. No hay nada digno que no podamos lograr con la ayuda del Señor (Filipenses 4:13; Mateo 19:26).

B. Con fe, oración, esfuerzo y sobretodo la ayuda de Dios, puede mover montes en su vida.