La Fe Es por el Oír

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Romanos 10:14-17].

Introducción

A. Así como la fe, el viento es algo que no se puede ver, pero se pueden oír y ver sus efectos (Juan 3:8).

B. Además, así como la fuente del viento era un misterio para Nicodemo (cf. vs. 10), la fuente de la fe es un misterio para muchos hoy.

Exposición

I. Hay muchas ideas modernas equivocadas en cuanto a la fuente de la fe.

A. Algunos dicen que se puede heredar la fe (cf. 2 Timoteo 1:5; 3:14-15).

B. Se dice que viene de una manera milagrosa (cf. Hechos 4:4).

C. También se dice que viene por oír a la gente.

II. La fe genuina solamente viene por oír la Palabra de Dios (Romanos 10:17).

A. Entonces no es una sorpresa que se haga referencia al Evangelio de Cristo como “la palabra de fe” (Romanos 10:6-11; Gálatas 3:1-5).

B. Las palabras de Jesús produjeron fe en muchos que las oyeron (Juan 4:41-42; 8:30; 2:18-22).

C. La predicación de los discípulos también produjo fe en los judíos y gentiles en todas partes (Juan 17:20; Hechos 15:7; 18:8).

D. Dondequiera que la Palabra iba, la fe iba con ella (1 Tesalonicenses 1:8).

III. ¿Por qué la Palabra no produce fe en todos?

A. Cuando Moisés fue a liberar a los israelitas de la esclavitud egipcia, no todos creyeron la promesa de Dios (Hebreos 4:1-6).

B. Cuando Jesús quiso liberarles del pecado, no todos los israelitas creyeron (Romanos 10:8-21).

C. La Palabra no producirá fruto en un corazón en el cual el diablo está trabajando (Lucas 8:4-15).

Conclusión

La Palabra de Dios es el estándar por el cual seremos juzgados (Juan 12:48), y si queremos tener fe que agrada a Dios, debemos buscarla allí.