Jotas y Tildes

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Mateo 5:17-20].

Introducción

A. En cada aspecto de Su vida, Jesús enfatizó las Escrituras: cuando predicó (Lucas 4:14-21), cuando corrigió al equivocado (Mateo 26:51-54), cuando fue tentado (Mateo 4:1-11) y cuando murió (Mateo 27:46; Juan 19:28-30).

B. Como discípulos de Jesús, debemos tratar de ser estudiantes y predicadores diligentes de la Palabra de Dios (cf. Esdras 7:10).

C. Aunque necesitamos leer la Biblia diariamente, también debemos estudiarla cuidadosamente.

I. Una jota o tilde puede marcar una gran diferencia en el significado de un pasaje.

A. Una “jota” (Mateo 5:18) es la letra más pequeña en el alfabeto griego, y una “tilde” es una marca pequeña en la letra.

B. Una jota o tilde puede marcar una diferencia entre las palabras hebreas para “adoración” o “herido” en Isaías 53:5, o entre “concebir” y “quemar” en Isaías 7:14.

II. Cuando lea la Biblia, preste atención a los detalles en el texto.

A. Preste atención al tiempo de cada verbo (e.g., “soy”—Mateo 22:32, Juan 8:58; “he puesto”—Romanos 4:17; “ha sido”—6:7-11).

B. Algunas veces incluso el número gramatical puede ser importante, así que preste atención a este detalle (e.g., “iglesia”—Mateo 16:18; “simiente”—Gálatas 3:16).

C. Tenga en cuenta que algunas palabras bíblicas tienen un significado especial (e.g, “prójimo”—Lucas 10:25-29; “verdad”—Juan 18:38).

D. Note cuidadosamente el sujeto en cada pasaje (Jueces 1:19; Juan 6:30-33; Romanos 10:13).

E. Cuando sea posible, debemos entender el propósito detrás de cada mandamiento (Deuteronomio 22:9-10; 1 Corintios 9:9-15).

III. Debemos tener cuidado al usar la Palabra de Dios.

A. En armonía con el mandamiento del Antiguo Testamento (Deuteronomio 4:2), los antiguos mostraban mucho respeto ante la Palabra de Dios.

B. Ellos también demostraban gran respeto por el nombre de Dios (Éxodo 20:7; Levítico 19:12; Isaías 42:8).

C. De la misma manera nosotros debemos ser cuidadosos al usar la Palabra de Dios (2 Timoteo 2:15).

Conclusión

A. Jesús enseñó que la Palabra de Dios permanecerá incluso cuando todo en este mundo pase (Mateo 5:18; Juan 12:48).

B. Cuando este mundo sea destruido y los libros sean abiertos ante el tribunal de Jesús (Apocalipsis 20:12), usted tendrá que dar cuenta (Romanos 14:12).

C. Si tuviera que dar cuenta hoy, ¿estaría preparado?