Fuerza en Debilidad

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: 2 Corintios 12:6-10].

Introducción

A. Hay muchas opiniones en cuanto a lo que pudo haber sido el aguijón en la carne de Pablo, pero nadie sabe con seguridad.

B. Sea lo que haya sido, esto enseña una lección valiosa: que el poder de Dios es más evidente en nuestros momentos de debilidad.

Exposición

I. La actitud de Pablo en cuanto a su debilidad también debe ser la nuestra.

A. Él llamó a su aflicción “un mensajero de Satanás” (2 Corintios 12:7).

B. Cuando se negó el requerimiento de Pablo, él respondió: “Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades” (vs. 9).

C. La actitud de Pablo en cuanto a su debilidad en la carne permitió que el poder de Cristo reposara en él (vs. 9).

II. Muchos otros han encontrado fuerza en debilidad (Hebreos 11:34).

A. El poder de Dios se exhibió en la debilidad de Gedeón (Jueces 6:14; 7:2-7).

B. El poder de Dios se exhibió en la debilidad de Sansón (Jueces 16:15-30).

C. El poder de Dios se exhibió en la debilidad de David (1 Samuel 17).

III. Encontramos fuerza en la “debilidad” de Jesús.

A. Los momentos más celebrados de la vida de Cristo también son los momentos en que aparentemente Él fue más débil.

B. Cristo tomó la apariencia de debilidad (Juan 1:14) para darnos la potestad de llegar a ser hijos de Dios (Juan 1:12).

Conclusión

A. El poder de Dios es más evidente en nuestros momentos de debilidad.

B. ¡Aprendamos (como lo hizo Pablo) a estar contentos, e incluso regocijarnos, en nuestras debilidades!