¿Fue la Iglesia Parte del Propósito Eterno de Dios?

¿Fue la iglesia parte del propósito eterno de Dios?

Pregunta:

“He escuchado que Dios nunca tuvo el propósito de establecer la iglesia en el primer siglo, pero que lo hizo después que Su plan de establecer el reino se frustrara debido a la oposición judía. ¿Es esto cierto?”.

Respuesta:

El dispensacionalismo alega que se desconocía completamente el concepto de la iglesia en los tiempos del Antiguo Testamento, i.e., los profetas nunca hablaron de la iglesia, y ésta  se estableció simplemente como una clase de “medida provisional” después que los judíos rechazaron a Cristo y se tuvo que posponer el plan divino de establecer el “reino”. Es imposible pensar en un punto de vista más erróneo.

Este concepto en cuanto a la iglesia es erróneo por dos razones: Contradice el testimonio explícito del Nuevo Testamento y contiene una implicación absurda.

Consideremos los dos puntos.

Primero, las Escrituras son muy precisas en su afirmación que la “iglesia” estaba en la mente de Dios desde el principio. Note el testimonio de Pablo:

…para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor (Efesios 3:10-11, énfasis añadido).

Subraye “iglesia” y luego “propósito eterno”, y conéctelos con una línea. El término “propósito” viene del griego prothesis, y sugiere la idea de emprender algo con perspectiva personal, i.e., un plan (Arndt y Gingrich, 1967, p. 713). Por ende, es evidente que la iglesia no es una “ocurrencia tardía”, como algunos milenialistas alegan; en cambio, es un elemento del plan divino desde la eternidad.

Segundo, el argumento que la “iglesia” fue solo una “medida provisional” revela que los partidarios de este dogma ni siquiera entienden lo que es la “iglesia”. La “iglesia” es simplemente el grupo de gente salva. Note esto: Jesús es la “cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador” (Efesios 5:23).

Encierre en un círculo la palabra “iglesia” y “cuerpo”, y conéctelos. ¡La iglesia es los salvos!

Si es cierto que Dios no tuvo a la iglesia en mente al principio y durante la era del Antiguo Testamento, entonces ¡esto quiere decir que el Señor nunca previó la salvación en ese tiempo! Las Escrituras contradicen repetidamente esta noción (cf. Efesios 1:4; 1 Pedro 1:2,20). Tenga en cuenta esta implicación.

Referencia

Arndt, W.F. y F.W. Gingrich (1967), Léxico Griego-Inglés del Nuevo Testamento [Greek-English Lexicon of the New Testament] (Chicago, IL: University of Chicago).