El Verano – para las que Tienen Hijos

Sue Rhineheimer

Lección 4 / Eclesiastés 3:1-8; Deuteronomio 6:6-9

[NOTA: Para leer la lección anterior de esta serie de lecciones, haga clic en Lección 3].

 

La estación del verano en la vida no depende solamente de nuestras edades; también depende de nuestras circunstancias familiares. Si tenemos hijos que están pasando por esta estación, entonces esta estación llega a ser nuestro tiempo de ayudar a nuestros hijos a aprovechar más las oportunidades que esta estación presenta para aprender.

¡Debemos enseñar a nuestros hijos acerca de Dios cuando andamos por el camino, nos acostamos o levantamos! Cantar canciones acerca del amor de Dios a nuestros bebés, acerca de Su creación y las maravillas que contiene, les puede enseñar a amar a Dios y Su Palabra. Las canciones nocturnas y oraciones son una manera grandiosa de hacer que nuestros pequeños duerman.

Para los niños pequeños, podemos leer historias bíblicas sencillas y darles Biblias pequeñas. Cantar canciones bíblicas para niños les ayudará a desarrollar su conocimiento bíblico para el aprendizaje futuro. Ellos pueden comenzar aprendiendo versículos bíblicos y pretender que pueden encontrarlos en sus Biblias. Enséñeles a orar.

Los que están en la edad de ir al jardín pueden oír historias bíblicas de algunos libros para niños. Lea con ellos cada día. Ellos pueden memorizar los libros de la Biblia. Explíqueles las respuestas a las preguntas comunes que los niños tienen, tales como: ¿Quién es Dios? ¿Quién es Jesús? ¿Por qué oramos? ¿Qué debo hacer si estoy triste? Haga que la oración sea un hábito.

Los niños que comienzan la primaria están listos para usar sus Biblias y encontrar el Antiguo y el Nuevo Testamento. Cuando comiencen a leer, enséñeles a encontrar el libro, el capítulo y el versículo. Ellos pueden entender historias apropiadas para su edad y memorizar muchas escrituras que les ayudarán a desarrollar sus caracteres. Enséñeles a orar reflexivamente.

Los niños más grandes están listos para comenzar una lectura bíblica diaria. A esta edad pueden aprender fácilmente los conceptos como la organización de la iglesia, la salvación, la adoración y la vida cristiana. Memorice porciones grandes de la Escritura, como el Salmo 23, las Bienaventuranzas y otros pasajes. Ellos deben continuar con su práctica de buscar las escrituras. Enséñeles a usar los mapas y las concordancias. Lea con ellos algunas partes apropiadas de Proverbios. Oren siempre.

Los adolescentes deben comenzar a tener una relación personal con Jesús que les guíe al bautismo. Al estar familiarizados con la Biblia, pueden encontrar las respuestas a sus preguntas. Entender la cronología de la Biblia les ayudará a ver la historia continua de la salvación. Estudie el libro de Nehemías varias veces, señalando las cualidades del liderazgo. Anímeles a orar. Asegúrese que se involucren en el trabajo de su congregación local.

Para las que tienen hijos, la estación del verano es un gran tiempo de aprovechar las oportunidades de liderazgo y organización que beneficien y suplementen la educación de sus hijos. Debemos estar involucradas en su educación y actividades seculares. Únase a las organizaciones de padres de familia en sus escuelas. Ofrézcase como voluntaria en roles de organización.

Estas experiencias, juntamente con su ejemplo, moldearán la clase de adultos que sus hijos llegarán a ser.

Preguntas de Estudio

  1. ¿Cómo deberíamos instruir a nuestros hijos (Proverbios 22:6)? ¿De quiénes es esta responsabilidad (Proverbios 31:26; Efesios 6:4; 2 Timoteo 1:5)?
  2. ¿Debería la presión de grupo ser una parte principal de las vidas de nuestros hijos (1 Corintios 15:33)? ¿Cómo podemos evitar una gran parte de esto (Proverbios 13:20)? Mencione a algunas de las personas sabias de todos los tiempos de quienes quisiera que sus hijos aprendieran algo.
  3. ¿Cuán frecuentemente deberíamos hablar con nuestros hijos acerca de Dios y Sus mandamientos (Deuteronomio 6:6-9)? ¿Cómo puede ser esto posible?
  4. Mencione la manera en que podemos ser ejemplo para nuestros hijos (1 Timoteo 4:12). ¿Pueden nuestros hijos aprender a visitar a otros al llevarles con nosotras en nuestras visitas? ¿Pueden aprender a cuidar de los enfermos al observarnos? ¿Pueden aprender a adorar al sentarse con nosotras? ¿Pueden aprender a orar al orar con nosotras?
  5. ¿Cómo deberíamos disciplinar a nuestros hijos (Hebreos 12:5-11)? ¿Cuál es el propósito de la disciplina? ¿Cuál es la enseñanza de sabiduría (Proverbios 15:33)?
  6. Si los niños no aprenden a honrar y obedecer a sus padres, ¿honrarán y obedecerán a sus maestros? ¿A la ley? ¿A las autoridades?
  7. ¿Qué emoción mostró Jesús cuando Sus discípulos reprendieron a las madres que trajeron a sus hijos delante de Él (Marcos 10:13-16)? ¿Por qué?
  8. ¿Qué podemos hacer para que nuestros hijos sientan más que son parte de la iglesia? Sin contar las actividades para jóvenes, mencione algunas áreas para los adultos en las cuales podemos involucrar a nuestros hijos.
  9. ¿Cuál es el primer y más grande de los mandamientos? ¿Cuál es el segundo (Mateo 22:37-39)? Explique la manera en que la Ley y los Profetas se resumen en estos dos mandamientos. ¿Cómo podemos cumplir estos mandamientos (1 Juan 3:18)? ¿Cómo podemos enseñar a nuestros hijos a obedecer estos mandamientos?
  10. ¿Hay algo que sea más importante que las almas de nuestros hijos? Estudie la Parábola del Sembrador (Mateo 13:1-9; 18-23). ¿Qué necesita evitar por sí misma si desea que la semilla crezca en los corazones de sus hijos (vss. 21-22)?

[Lección 5]


Título original en inglés, “Summer – For Those With Children”, en Christian Woman, 26[2]:32. Traducido con permiso de Gospel Advocate, Nashville, TN 37210.