El Problema de los Fariseos

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Mateo 16:5-12].

Introducción

A. Hoy el término “fariseo” es despectivo, pero no siempre lo ha sido.

B. Algunos tienen ideas infundadas en cuanto a las razones por las cuales Jesús reprendió severamente a los fariseos.

I. El problema de los fariseos era que tenían origen humano.

A. Parece que tuvieron un comienzo respetable.

B. Sin embargo, Dios nunca les comisionó para tener el rol de liderazgo que reclamaban (Mateo 15:13-14).

II. El problema de los fariseos era que no permanecían en la Palabra.

A. Los fariseos añadían a la Palabra de Dios sus tradiciones que consideraban igualmente obligatorias (Mateo 15:1-6).

B. No solamente añadían a la Palabra, sino también omitían cosas importantes de ella (Mateo 15:6; 23:23):

C. Enseñaban la Ley, pero no la cumplían (Mateo 23:1-4).

D. Solamente aceptaban las partes de la Ley que querían observar (Marcos 3:2-6).

III. El problema de los fariseos es que no ponían sus corazones en su religión.

A. Todo lo que hacían era para ser vistos (Mateo 23:5-10,25-28).

B. Por esta razón adoraban en vano (Mateo 15:7-9).

C. Solamente buscaban el favor de los hombres (Mateo 23:5).

Conclusión

A. La palabra “fariseo” significa “separado” (Romanos 1:1); nosotros deberíamos tratar de ser separados para el servicio a Dios (cf. Hechos 23:6).

B. No podemos agradar a Dios si tenemos la actitud de los fariseos del primer siglo. Muchos de ellos no apreciaban a Jesús. ¿Nos apreciarían a nosotros? Y más importante, ¿apreciamos nosotros a Jesús, y practicamos más que una religión de labios?