El Poder de la Elección

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Josué 24:15].

Introducción

A. De todos los regalos que Dios ha otorgado a Su creación, el más grande pertenece exclusivamente al hombre. Este es el poder de la elección.

B. Podemos escoger algunas cosas, mientras que otras no. ¿Qué escogerá usted?

I. Aunque pocas veces tenemos el control de las cosas que nos suceden, siempre podemos controlar la manera en que reaccionamos.

A. Los ejemplos de personas que hicieron elecciones admirables en circunstancias difíciles incluyen a David y Abigail (1 Samuel 25), José (Génesis 39) y Moisés (Hebreos 11:25).

B. Otros, como Adán y Eva (Génesis 3:11-13), Saúl (1 Samuel 15:15,21) y Acab (1 Reyes 18:17-18), rechazaron asumir la responsabilidad de sus elecciones.

C. Lo que vemos es que con el tiempo nuestras elecciones afectan nuestro futuro (Génesis 41:37-45; 19:23-38).

D. Si queremos ser felices, debemos aprender a estar satisfechos (1 Timoteo 6:8; Filipenses 4:11).

II. Podemos escoger nuestras acciones, pero no las consecuencias.

A. No podemos escoger las consecuencias de hacer lo malo (Génesis 4:13; Lucas 16:25; Romanos 13:4; 6:23; Hebreos 12:17).

B. No podemos escoger las consecuencias de hacer lo bueno (Génesis 39:7-20; Daniel 3:15-18; 1 Pedro 4:16).

C. No podemos excusar nuestros pecados en otros y esperar que ellos lleven la culpabilidad (Éxodo 32:33; Ezequiel 18:20).

III. Debemos enfocarnos en las cosas que están dentro de nuestro control.

A. Es inútil afanarse por las cosas que no podemos cambiar (Mateo 6:25-34; Filipenses 4:6-7).

B. Es inútil afanarse en cuanto a otros y lo que ellos hacen (Josué 24:15; Juan 21:22; 2 Timoteo 4:7-10).

C. Debemos hacer elecciones cuidadosas en asuntos de religión (Josué 24:15), matrimonio (2 Corintios 6:14) y estilo de vida.

D. Ya que hacemos algunas elecciones más rápidamente de lo que pensamos, debemos entrenar nuestras mentes (Salmos 119:15,27,97).

E. Hay algunas elecciones que no podemos hacer porque Dios ya las ha hecho (cf. Números 16; 1 Crónicas 15; Hebreos 9:27).

Conclusión

A. Parece que mucha gente simplemente reacciona ante los climas cambiantes de la vida y culpa a otros de sus desgracias.

B. ¿Hará la elección de seguir a Jesús sin importar las consecuencias?