El Otoño

Sue Rhineheimer

Lección 5 / Eclesiastés 3:1-8; Tito 2:3-5

[NOTA: Para leer la lección anterior de esta serie de lecciones, haga clic en Lección 4].

 

Nuestros hijos son mayores. De hecho, son más independientes; tal vez ya han crecido y se han mudado fuera del hogar. Podemos sentirnos tristes de que los días parezcan ser más largos y que nuestros hijos ya no nos necesiten tanto como antes, ¡o podemos disfrutar la estación de la cosecha y los frutos de nuestra labor!

Pablo dijo a Tito que enseñara a las mujeres mayores (esas somos nosotras) a ser reverentes en la manera en que viven. No debemos ser calumniadoras o adictas al alcohol, sino debemos enseñar. Ya que hemos estado enseñando toda nuestra estación de verano a nuestros hijos, entonces tenemos experiencia suficiente para ser maestras de otras personas.

¿Y qué se nos dice que debemos enseñar? ¡Enseñamos las cosas que acabamos de aprender y vivir! Debemos enseñar a las mujeres jóvenes a amar a sus esposos e hijos, tener dominio propio y ser puras, ocuparse en el hogar, y ser amables y sumisas ante sus esposos para que nadie blasfeme la Palabra de Dios.

Ya que acabamos de atravesar el verano de nuestras vidas, debemos ayudar a las jóvenes a atravesar esta estación. Es mejor aprender de alguien que ha experimentado y hecho algo que aprender de libros de textos. ¡Dios considera que los expertos son los hombres y mujeres mayores!

Durante la estación del otoño de nuestras vidas, podemos aprovechar las oportunidades de hacer cosas para las cuales no tuvimos tiempo cuando nuestros hijos eran pequeños. Si hubiéramos hecho esas cosas en tal estación, hubiéramos consumido más nuestro tiempo y esfuerzo mientras tratábamos de criar a nuestros hijos, y probablemente esto hubiera sido más estresante. Ahora es la estación de cambiar el enfoque de nuestras carreras, si es que queremos hacerlo, ya que otros no dependerán de nosotras tanto como antes.

Alcance a su comunidad—¡sea candidata para un oficio público! ¡Cualquier oficio público! Tal vez puede involucrarse en algunos oficios de su municipalidad o legislatura. Si estuvo involucrada en roles de liderazgo en las actividades de sus hijos, puede tener muchos contactos que pueden ayudarle. ¡Qué manera tan maravillosa de ser una luz en nuestra nación y la sal que ayude a preservar lo bueno en nuestra sociedad! Nuestra nación se beneficia cuando sus líderes honran a Dios.

¿Qué destrezas ha desarrollado en la estación de verano de su vida que ayudarían a su congregación—computación? ¿Algunas habilidades para trabajar con niños u otras personas? ¿Habilidades de diseño, decoración o repostería? ¿Administración de finanzas? Todas estas cosas son valiosas. Ofrezca enseñar estas habilidades en clases especiales e invite a las personas de su comunidad.

Aprenda cosas nuevas. Tal vez esta sea la estación en su vida para aprender otra vez. ¿Hay algo que haya puesto a un lado y para lo cual ahora hay tiempo y dinero? Regrese a la universidad. Desarrolle nuevos talentos. Aventúrese a áreas de las cuales solamente podía soñar antes.

¡El otoño es increíble! Aproveche completamente de este tiempo cuando finalmente llegue. ¡Esta es su estación!

Preguntas de Estudio

  1. Como mujeres mayores, ¿qué debemos enseñar? ¿A quiénes debemos enseñar (Tito 2:3-5)? ¿Por qué?
  2. ¿Cuál es la bendición de Dios en el Salmo 128:6? ¿A quiénes debemos enseñar los mandamientos de Dios (Deuteronomio 6:2)? ¿Cuál es la corona de los ancianos (Proverbios 17:6)? ¿Quién ayudó a enseñar a Timoteo cuando él era joven (2 Timoteo 1:5)? ¿Tenemos la responsabilidad de continuar enseñando a los niños?
  3. Si no tuvimos hijos en nuestra estación de verano, ¿qué podemos enseñar a las mujeres jóvenes? Comparta sus ideas. Si no tuvimos la oportunidad de aprender la Biblia de jóvenes o como madres, ¿qué constituye una bendición para nosotras ahora (Salmos 19:7-11; 2 Timoteo 2:15)?
  4. Lea otra vez Proverbios 31:10-31. Note que el esposo de esta mujer está entre los ancianos a las puertas de la ciudad (vs. 23). ¿Cree que esta mujer logró el éxito durante el periodo completo de su vida o durante una estación particular de su vida? ¿A cuántas de nosotras nos han agradecido nuestros hijos después que ellos han tenido sus propios hijos? ¿Es posible que sus hijos, quienes la llaman “bienaventurada”, sean mayores?
  5. Salomón aconsejó a considerar a la hormiga (Proverbios 6:6). ¿Cuándo la hormiga almacena su comida? ¿Cuándo cosecha su comida? ¿Qué quiere decir esto para nosotras? ¿Cuándo deberíamos comenzar a plantar para nuestra jubilación? ¿Qué deja el buen hombre a sus nietos (Proverbios 13:22)?
  6. ¿Qué cosecharemos (Gálatas 6:8)? ¿Por qué no debemos cansarnos de hacer el bien (vs. 9)? ¿Durante qué estación disfrutaremos más el fruto de nuestras labores? ¿Cuán frecuentemente debemos hacer el bien (vs. 10)?
  7. Liste algunas actividades de la iglesia en la cual pueda involucrarse. Infórmese de otras oportunidades y actividades que pudiera incorporar fácilmente en esta estación de su vida.
  8. ¿Qué nación es una nación bendecida (Salmos 33:12)? ¿Qué engrandece a una nación (Proverbios 14:34)? ¿Qué causa que una nación gima (29:2)? ¿Podemos vernos como parte de la influencia cristiana en el gobierno? ¿De qué maneras? ¿Presentará la estación del otoño oportunidades para invertir tiempo y dinero en estos esfuerzos?
  9. ¿Por qué debemos orar por nuestros líderes (1 Timoteo 2:1-2)? ¿Qué hacían algunos de los cristianos en Tesalónica (2 Tesalonicenses 3:11)? ¿Pudiera ser esto una tentación para nosotras en la estación del otoño de la vida? ¿Qué deberíamos continuar haciendo (1 Corintios 15:58)?
  10. ¿Está llevando el paso de la tecnología? Si es así, use la tecnología para continuar en contacto con sus nietos y amigos. Puede aprender a enviar un correo electrónico, un mensaje de texto o usar un portal. Las redes sociales como Facebook son instrumentos increíbles para ofrecer ánimo, oraciones e información a los demás. Si sabe usar estas herramientas, ¡enseñe a otros!

[Lección 6]


Título original en inglés, “Autumn”, en Christian Woman, 26[2]:33. Traducido con permiso de Gospel Advocate, Nashville, TN 37210.