El Invierno

Sue Rhineheimer

Lección 6 / Proverbios 16:31; Eclesiastés 3:1-8

[NOTA: Para leer la lección anterior de esta serie de lecciones, haga clic en Lección 5].

 

La gente mayor compone el segmento más creciente de nuestra población moderna. En el pasado, la gente trabajaba hasta que moría, pero en nuestro tiempo y nuestro país (los Estados Unidos), tenemos el privilegio de jubilarnos. ¡Pero esto no significa que debemos limitarnos a una cama o una mecedora!

La gente de la tercera edad está sirviendo a otros más que antes. La gente mayor aporta madurez y sabiduría en cualquier actividad y organización. Son algunas de las reservas naturales más valiosas de nuestra nación.

Como personas mayores, debemos dejar una iglesia más fuerte para nuestros hijos y nietos. Ofrecer nuestro tiempo y esfuerzo para los trabajos de la iglesia da más tiempo libre para que las familias jóvenes pasen más tiempo de calidad juntos. Desarrolle o únase a un círculo de oración y pase mucho tiempo intercediendo en oración.

Algunas escuelas bíblicas necesitan ayuda para calificar los estudios bíblicos. Puede realizar esto fácilmente en la mesa de su comedor. Este programa maravilloso de enseñar el Evangelio de Cristo ha ayudado a la iglesia a crecer alrededor del mundo. Esto presenta oportunidades para ayudar a otros a conocer a Cristo sin dejar nuestros hogares.

Podemos dedicar nuestro tiempo a leer con los niños, los enfermos o los que están en cama. Tenemos tiempo para sentarnos y hablar, compartir experiencias e historias pasadas. Por medio de nuestro ejemplo, podemos enseñar a la próxima generación a ser honorable, paciente y noble.

Ahora tenemos tiempo para reflexionar, disfrutar la puesta del sol y recortar nuestras flores. Podemos comenzar un grupo de lectura con las mujeres cristianas y nuestras vecinas para estar actualizadas de los eventos que moldean nuestras vidas. El sentido del humor nos ayuda a encontrar gozo en cada día que pasa. Conserve su Biblia y su teléfono celular a la mano.

Si no lo ha hecho, por favor escriba la historia de su infancia y vida. Deje sus pensamientos y vidas a la próxima generación. Inspire y anime a sus hijos. Esta es la estación para arreglar los álbumes de fotos.

No se puede regresar al pasado. Olvide los resentimientos. Haga la paz con aquellos que ama y perdone a otros por no ser perfectos. Realmente, eso es algo que debemos hacer cada día, pero es especialmente importante en esta estación de la vida. No llegue a esta etapa de la vida permitiendo que la amargura le consuma.

Una vida que se vive bien, es una vida que se da a otros. En nuestras lápidas escribirán nuestros nombres y luego nuestras fechas de nacimiento seguido por un guión y nuestras fechas de fallecimientos. Solamente un guión corto resume nuestras vidas. Esperamos que nuestras vidas hayan sido importantes para aquellos que nos aman más, y que ellos llenarán ese guión cada vez que se reúnen y piensan: “Recuerdan que…”.

Reconozca las estaciones en su vida. Aproveche las oportunidades para trabajar más sabiamente—sin hacer su trabajo más difícil. ¡Quiero llegar a las puertas del cielo habiendo usado mi vida completamente para la gloria de Dios!

Preguntas de Estudio

  1. Entre algunas de las primeras personas en conocer a Jesús después de Su nacimiento estuvo Ana la profetiza. ¿Qué edad tenía, y qué hacía cada día (Lucas 2:36-38)? De manera interesante, ¿de qué tribu era ella?
  2. ¿A quién se le debe reconocer adecuadamente en la iglesia (1 Timoteo 5:3)? ¿Qué edad debe tener una viuda para que la iglesia le sostenga (vss. 9-10)? ¿Por qué obras se le debería conocer muy bien? ¿Qué deben evitar las viudas (vs. 13)?
  3. Haga una lista de “buenas obras” que podemos hacer durante la estación del invierno de la vida (1 Timoteo 5:10). ¡No olvide incluir revelar esos secretos maravillosos de cocina!
  4.  ¿A quiénes debían mostrar honor los israelitas (Levítico 19:32)? ¿Cuál es nuestra “corona de honra” (Proverbios 16:31)?
  5. ¿Con qué se compara la vida del hombre (Salmos 103:15-16; 144:4; Santiago 4:13-15)?
  6. ¿Deben las cristianas estar angustiadas en todo (2 Corintios 4:8-9)? ¿Debemos desesperarnos? ¿Estamos desamparadas cuando somos perseguidas? ¿Estamos destruidas cuando somos derribadas? ¿Qué es lo que sabemos (vs. 14)?
  7. Lea Eclesiastés 12:1-7. ¿Nos sentimos de esta manera de vez en cuando? ¿Reímos un poco? Ponga esto en perspectiva al leer 2 Corintios 4:16-18. Según este pasaje, ¿qué se renueva cada día? ¿Cómo se considera los males físicos? ¿Qué logran estas cosas por nosotras?
  8. ¿De qué podemos tener garantía incluso cuando nuestro tabernáculo terrenal se deshace (2 Corintios 5:1-5)? ¿Qué nos ha dado Dios como un depósito o garantía de lo que vendrá? ¿Podemos confiar en esto?
  9. ¿Qué dijo Pablo al final de su vida (2 Timoteo 4:7-8)? ¿Podemos pelear la buena batalla? ¿Podemos terminar la carrera? ¿Podemos guardar la fe? ¿De qué nos librará el Señor (vs. 18)? ¿Cómo nos preservará para Su reino celestial? ¿Es esto algo reconfortante?
  10. ¿Qué consejo de Pablo para la iglesia en Éfeso podemos considerar mientras envejecemos en gracia ante el Señor (Efesios 4:29-5:2,15-20)?

[Lección 7]


Título original en inglés, “Winter”, en Christian Woman, 26[2]:34. Traducido con permiso de Gospel Advocate, Nashville, TN 37210.