El Hombre Sabio

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Eclesiastés 2:12-13].

Introducción

A. En los libros que escribió por inspiración divina, Salomón frecuentemente exaltó la sabiduría (Proverbios 4:5-9; 8:11).

B. Salomón declaró que la adquisición de sabiduría comienza con el temor de Jehová (Proverbios 1:7; 9:10; 15:33).

Exposición

I. El hombre sabio considera el hecho que es carne.

A. Alguien que es realmente sabio reconoce su debilidad y aprende a hacer las restituciones debidas (Eclesiastés 7:20).

B. El hombre sabio aprende a controlar sus pasiones (Eclesiastés 7:9) y su conocimiento (vs. 16).

C. Es algo sabio visitar la casa del luto, ya que esto nos recuerda en cuanto a nuestro fin (Eclesiastés 7:2-4).

II. El hombre sabio se preocupa de su influencia.

A. Se preocupa más de su buen nombre que de sus posesiones (Proverbios 22:1; Eclesiastés 7:1).

B. Se aleja de la compañía de los impíos (Eclesiastés 7:6,26).

C. Prefiere la compañía de los sabios (Eclesiastés 7:5).

D. A la vez, no se preocupa desmedidamente debido al criticismo de otros (Eclesiastés 7:21).

III. El hombre sabio no se afana de lo que está fuera de su control.

A. Aprende del pasado, vive en el presente y hace planes para el futuro (Eclesiastés 7:10-14).

B. El hombre sabio promedio tiene una vida más larga y más segura en la Tierra (Eclesiastés 7:12,17).

Conclusión

El hombre sabio sabe que (1) ha pecado, (2) morirá, y (3) hace todo lo que puede para reconciliarse con Su Creador.