El Espíritu de la Adoración

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Juan 4:24].

Introducción

A. Sabemos que es esencial que adoremos “en verdad”, pero también debemos entender la importancia de la adoración “en espíritu”.

B. No adorar a Dios con la actitud mental correcta es tan improductivo como no adorarle según Su patrón.

Exposición

I. Dios espera que nuestros corazones estén enfocados en Él cuando adoramos.

A. Necesitamos considerar que Dios no necesita las ofrendas que Le traemos (cf. Isaías 1:11-15; Jeremías 7:22-23; Amós 5:21-23; Hebreos 10:5-6).

B. Lo que Dios realmente desea es nuestra obediencia (1 Samuel 15:22-23; Jeremías 29:10-14; Hebreos 10:7-10).

C. Dios no aceptará sacrificios que se ofrecen con corazones impuros (Isaías 1:15; Jeremías 7:9-11; Amós 2:6-8; 3:10; 8:5-6).

D. Debemos tener celo gozoso en la adoración que ofrecemos a Dios (Salmos 9:1; 111:1; 2 Corintios 9:7; Efesios 5:18-20).

II. ¿Cómo podemos desarrollar la actitud mental correcta en la adoración?

A. Necesitamos plantar la Palabra de Dios profundamente en nuestros corazones (Salmos 119:11; Colosenses 3:16; cf. Efesios 5:18).

B. Debemos tener corazones limpios de iniquidad (Isaías 1:5-6,16-19; Jeremías 7:5-7; Amós 5:6,14,24; Santiago 4:8).

C. Necesitamos prepararnos en toda manera concebible para adorar a Dios (1 Tesalonicenses 5:16-19).

Conclusión

A. Mientras determinamos adorar a Dios en verdad, no descuidemos el espíritu de la adoración.

B. Si necesitamos la limpieza de nuestros corazones, debemos permitir que Él lo haga.