Dos Opiniones

Roby Ellis 

Acab envió mensaje a todos los hijos de Israel y reunió a los profetas en el monte Carmelo. Elías se acercó a todo el pueblo y dijo: ¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, seguidle; y si Baal, seguidle a él. Pero el pueblo no le respondió ni una palabra (1 Reyes 18:20-21, LBLA).

Hay muchas lecciones valiosas que podemos aprender del encuentro de Elías con Acab y los profetas de Baal. Aprendemos que la mayoría no siempre está en lo cierto, que el liderazgo no siempre está en lo cierto, y que dos opiniones opuestas no pueden ser correctas al mismo tiempo. La ley del tercero excluido indica que una proposición declarada precisamente no puede ser verdadera y falsa al mismo tiempo bajo las mismas condiciones. Considere esta proposición: “Si ha pecado, debe ser bautizado para ser salvo”. Esta proposición no puede ser verdadera y falsa a la vez. Si alguien dice que es verdadera y otro dice que es falsa, una persona está en lo cierto, y la otra está equivocada. Dios provee la única manera de concluir con certeza qué opinión es correcta.

El pensamiento moderno está causando problemas serios en la conversión de la gente. Antes la gente se asombraba cuando leía lo que la Biblia enseña en cuanto al bautismo, pero ahora parece que a la gente no le incomoda cuando ve que sus propias opiniones difieren de la verdad bíblica. Cuando compartimos la verdad en cuanto al bautismo, frecuentemente se considera como nuestra opinión personal que no es mejor ni peor a la opinión de los demás. Elías creía que solamente una “opinión” era correcta, y no tenía miedo de herir los sentimientos de alguien para enfatizar este punto. Elías primero llegó a un acuerdo en cuanto a la prueba que se usaría para poner fin a este conflicto (vss. 23-24). Permitió que los profetas de Baal tuvieran la primera oportunidad y esperó por horas mientras ellos hacían un espectáculo ante el pueblo (vss. 25-26). Les criticó delante del pueblo e invocó al Dios verdadero, Quien puso fin al asunto con una respuesta de fuego celestial (vss. 27-39). Si somos lo suficientemente honestos para hacerlo, podemos encontrar la opinión correcta al aplicar el mismo método hoy: Permitamos que Dios identifique cuál es correcta a través de Su Palabra.

Sea que la pregunta se trate de la salvación, la adoración o la iglesia, la única opinión que debería ser decisiva es la que el Cielo sostiene. Cuando Israel se dio cuenta qué opinión era correcta, no sugirió darle a los profetas de Baal una segunda oportunidad para presentar una nueva opinión; ¡ellos destruyeron completamente a esos profetas mentirosos! Una vez que sabemos qué opinión el Cielo sostiene, no hay necesidad para una segunda opinión.


Título original en inglés, “Two Opinions”, en Elizabethton Edifier, 17 de octubre, 2010. Traducción editada por Moisés Pinedo.