¡Dad Gracias a Dios!

por Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Colosenses 3:12-17].

Introducción

A. Nadie en la Tierra tiene más razón para ser agradecido que el cristiano (Efesios 5:3-4; 1 Tesalonicenses 5:16-18).

B. Podemos agradecer a Dios a través de la oración (Daniel 6:10; 1 Timoteo 2:1), a través del canto (Salmos 26:7; Efesios 5:18-20) y a través del sacrificio (Hebreos 13:15).

I. Estoy agradecido por la provisión constante de Dios.

A. Estoy agradecido por el sustento físico diario que Dios provee (Mateo 15:36; 2 Corintios 9:10).

B. Estoy agradecido por Su liberación (Salmos 30; 2 Corintios 1:10-11).

C. Estoy agradecido por Su revelación (Daniel 2:23; Lucas 10:21).

II. Estoy agradecido por el gran sacrificio del Señor.

A. Estoy agradecido por el cuerpo y la sangre que dio por mí (Lucas 22:17-20; 1 Corintios 10:16; Hebreos 13:12-15).

B. Estoy agradecido por la liberad del pecado que es mía a causa del sacrificio de Jesús (Romanos 6:17-18,22-23).

C. Estoy agradecido por la victoria sobre la muerte que ha hecho disponible en el Calvario (1 Corintios 15:57; 2 Corintios 2:14; Colosenses 2:14-15).

III. Estoy agradecido por mis hermanos.

A. Estoy agradecido por cada demostración de su fe y fidelidad (Romanos 1:8; 1 Tesalonicenses 1:2-3; 3:7-10; 2 Tesalonicenses 1:3-4; 2 Timoteo 1:3-5).

B. Estoy agradecido por su amor e interés por mí (Hechos 28:15; Romanos 16:4; Efesios 1:15-16; Colosenses 1:3-4; Filemón 4-5).

C. Estoy agradecido por su amor hacia la Palabra (1 Tesalonicenses 2:13).

D. Estoy agradecido por su arduo trabajo en el reino de Dios.

IV. Estoy agradecido por las bendiciones especiales de Dios.

A. Estoy agradecido por la herencia que me ha prometido (Colosenses 1:12), que es la vida eterna (Mateo 19:29).

B. Estoy agradecido porque me permite servir en Su reino (1 Timoteo 1:12-15).

C. Estoy agradecido porque está dispuesto a oír y responder mis oraciones (Juan 11:41-42; 1 Pedro 3:12).

D. Estoy agradecido por Su bondad y misericordia perdurable (1 Crónicas 16:34-41; Salmos 100:4-5; 136:1-3; Hechos 14:17).

E. Estoy agradecido por Su santidad (Salmos 97:12) y por Su justo juicio (Salmos 119:62; Hechos 17:31; 2 Timoteo 4:8).

Conclusión

A. Los que deciden no dar gracias a Dios serán castigados severamente y eternamente (Romanos 1:21-32).

B. ¡Los hijos de Dios deberían darle gracias cada día, ya que no existe gente en la Tierra que tenga más bendiciones que ellos!