Cuando Todo lo que Puede Hacer Es Orar

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: 2 Crónicas 20:12].

Introducción

A. Cuando decimos, “Lo único que podemos hacer es orar”, espero que no estemos sugiriendo que la oración es el último recurso cuando todas las demás opciones han fallado.

B. ¡Cuando nos encontramos en las profundidades de la desesperación, no hay mejor compañía que la oración!

I. Los que han experimentado gran desesperación frecuentemente han elevado las oraciones más hermosas.

A. Dios oyó la oración que Ana ofreció debido a su dolor profundo (1 Samuel 1:11,19-20).

B. David, quien frecuentemente oraba en tiempos de desesperación, escribió muchas de esas oraciones (Salmos 3:3-4; 4:1,8; 51:8,12; 56:3-4).

C. Los descendientes de David oraban cuando sus enemigos amenazaban al pueblo de Dios (2 Reyes 19:14-19; 2 Crónicas 20:12).

D. La oración de Jonás ascendió a Dios desde el vientre del gran pez (Jonás 2).

E. Ante la impotencia, los discípulos antiguos oraron (Hechos 7:60; 12:5-6).

II. ¿De qué maneras puede ayudarnos la oración?

A. Puede ayudarnos durante la enfermedad física (Santiago 5:15).

B. Puede ayudarnos a superar la depresión (1 Samuel 1:7,18).

C. Puede ayudarnos a deshacernos del odio en el corazón (Mateo 5:43-44).

D. Puede ayudarnos a enfrentar la tentación (Mateo 26:41).

E. Puede ayudarnos a recibir perdón (Mateo 6:12; Hechos 8:22).

Conclusión

No se debe considerar la oración como el último recurso cuando ya se ha agotado todos los demás recursos; esta debe ser nuestra compañera constante en tiempos de prueba.