Comenzando Desde Jerusalén

Roby Ellis

[Lectura bíblica recomendada: Hechos 1:6-8].

Introducción

A. Justo antes de Su ascensión, Jesús dijo que el Evangelio comenzaría a ser predicado desde Jerusalén (Lucas 24:47; Hechos 1:6-8; cf. Isaías 2:3).

B. ¡Necesitamos considerar que debemos terminar lo que comenzó allí!

Exposición

I. En Jerusalén, el Evangelio comenzó a ser revelado en su plenitud.

A. Allí se reveló la evidencia de la resurrección de Jesús (Mateo 28:11-15; Hechos 1:3,22).

B. En Jerusalén se concedió el poder de Dios a los apóstoles (Hechos 1:8; 2:11-12; 3:12; 4:33).

C. Allí se comenzó a cumplir la promesa de Dios (Hechos 1:4; 2:38; Hebreos 11:39-40).

D. Allí comenzó la predicación del Evangelio (Lucas 24:47; Hechos 2:38; 4:20; 5:28).

E. La persecución de la iglesia también tuvo su comienzo en Jerusalén (Lucas 13:33-34; Hechos 5:40; 7:57-60; 9:1-2).

II. Lo que comenzó en Jerusalén todavía no ha llegado a su conclusión.

A. Todavía hay gran poder en el Evangelio de Cristo (Romanos 1:16; 2 Timoteo 3:14-17).

B. Debemos continuar predicando la Palabra de Dios (Romanos 10:15; 1 Corintios 1:20; 2 Timoteo 2:2).

C. El mundo continuará persiguiendo a los que están involucrados en la obra del Señor (Juan 15:18-25; Hechos 14:22; 2 Timoteo 3:12).

Conclusión

A. ¿Verán las generaciones futuras que nosotros continuamos el legado que comenzó en Jerusalén, o dirán que lo hemos abandonado?

B. Para 3,000 almas, una nueva vida comenzó en Jerusalén (Hechos 2). ¿Qué acerca de usted?